15 ene. 2014

SOY EL DUEÑO DE LA NOCHE

 La noche es la mitad de la vida y la mejor mitad.

                                                  Goethe


Un continente oscuro donde tienen cabida
y aceptación todos los contenidos
En ella soy lo que la flecha al  arco,
sin uno imposible es el otro
De ella aprendí a escribir
como con los maestros Zen, en las barras sin un fin
Después escancié lo vivido, lo exprimí
y surgió rutilante mi primer verso 

Tan espontaneo como mi primer beso,
tan auténtico como mi primer beso 
La mujer  dijo: eres feo,
así como siempre he querido y por eso serás siempre mío
El hombre no dijo lo que pensó,
porque nunca supo que yo estaba allí
La noche siempre me tendió sus largos brazos
en una bienvenida que parecía  una elegía

Eres dueño de la noche Juan David,
a  placer te das  y nos entregas lo que le robas al día, me decían
Salir de ella ileso en mi autoestima era y es el juego más apasionante
Al principio mientras la recorría, era poder ver que detrás
de lo barato y vulgar, la vida latía más que en el día
Luego cuando en mi estudio, en mi cama escribo ,
vaciar aquel contenido era un reto a la dignidad

Vámonos pues con ansias a penetrar
los negros velos  que ese interregno  nos mostrará,
que de la oscuridad venimos , luego absurdamente huíamos,
hasta descubrir lo bien que en ella se está
Todas tus moléculas se aglutinan para hacerte tan perceptivo
como una pantera  que escucha a un cervatillo resollar. 

Juan David Porras Santana