17 ene. 2014

LA MUJER DE MI MENTE




 Me volví loco, con largos intervalos de horrible cordura.

 Edgar Allan Poe


La alineación de dos astros
fue suficiente para saber que existías
La mujer de mi cordura, frente a ti palidecía,
¡oh divina loca!
Ella provenía de la pintura del gregario rebaño,
tú,  mi loca, andabas sola
Tanto que cuando me acercaba parecías
una yegua  que sentía a la inminente víbora

Nunca te acostumbraste a mí,
lo que te hizo siempre mi desbocado deseo
Llegué a formar parte de tu universo,
me incorporaste al sol, la luna, a las estrellas
Hubo noches llenas de tanto amor mi loca
que me aullabas  como si fuera la luna
Otras tan cotidianas que lo único que acontecía
era el canto de los grillos y la intermitencia de las  luciérnagas

Mi gran amor todo está de ti intacto en mi mente
que día con día la moldeas y me transfigura
Mujer sustituiste a mi yo, a mi consciencia
y lograste lo que nadie que mi ser se irguiera
Es el quien te toma de la mano para caminar las verdes praderas

Sin ti hubiese sido uno más de la temible  tribu
que venera a la vanidad, la codicia  y  la ira
Mujer estás tan dentro de mí que sabes ante que yo
lo que siento, lo que pienso , lo que hago
Me dijiste una vez
que para protegerme de mi mismo  Dios te había creado

Juan David Porras Santana