13 ene. 2014

EROS Y TÁNATOS DOS CORREDORES DE RELEVO

A María Nidia Decoud Benveniste

              La muerte es una vida vivida.
              La vida es una muerte que viene.

                         Jorge Luis Borges



Displicente y sin medida nos llega el torrente de la vida

Son tales sus borbotones que dispendiosos la apuramos

No nos permitimos asimilarla, y con ella nos intoxicamos

¡Oh juventud que tanto  puedes!

no imaginas tu temprano desencanto



Llega pronto la atroz conciencia

de que vida es muerte y no vivirla doble muerte

Piensas entonces por qué te desperdicie en banalidades

con tanto que corre por tus venas

Cómo no supe entender la diferencia

entre tu solemne afinación y los cantos de sirenas

Me pierdo en una generación que no vio tu procesión

y en sueños de opio de perdió



Tardío entro en tu médula y me instalo a recordar los tiempos idos,

con lo que me has vuelto a matar indolente ser mío

Caprichos insolentes me muestran que si algo

te debo ¡oh muerte!, es conciencia de la vida

Eros nunca se separaría de Tánatos ,

cuanta sabiduría : duermen conmigo muy cerca mis enemigos


Entro en la calma bahía de la vejez y miro tan cerca la orilla

Soy una vida que se extingue lánguidamente cometiendo desatinos

Tres pasos, tres fracasos por no aceptar

que la vida es muerte que también  viene


Juan David Porras Santana