27 ene. 2014

EL CORAZÓN DE UN LEÓN COBARDE




Nunca amamos a nadie: amamos, sólo, la idea que tenemos de alguien.
Lo que amamos es un concepto nuestro, es decir, a nosotros mismos.

                                               Fernando Pessoa


Quiero que la pesadilla recurrente,
cayendo en el abismo sin fondo, termine en tus brazos
Quiero dejar de ser para no tenerte, sino amarte
Es tan difícil entregarse, implica claudicar, ser derrotado
Una vez que te alcanzo amada, necesito conquistar otra cima

Tú en cambio no pides sino una versión para ti de ser madre
Me quieres como soy, y tratas de hacérmelo entender sin éxito
Porque no entiendo como sin derrotarte
puedo obtener  tu aquiescencia

Te busco en las grutas, en los cenotes,
en vez de hallarte en el campo abierto
libre de acertijos , de  encrucijadas, de  laberintos
Soy el obstinado que se repite en cada  mujer
Sin siquiera cambiarse de ropaje , de discurso
¡Oh pobre hombre que me creo mis propios engaños!

Mujer , mujer tiene que haber una manera
de romper este círculo infernal, muéstrame la senda:
deja de pensar , siente que tú corazón late para que ames
no para que vivas la pesadilla permanente  de tu huida

 Juan David Porras Santana