22 may. 2016

LA MAR Y LA MUJER ES TODO LO QUE LLEVO BIEN ADENTRO






“Todos provenimos del mar, pero no todos somos del mar.
Aquellos que sí lo somos, los hijos de las mareas,
tenemos que volver a él una y otra vez.” ...

De la película Persiguiendo Mavericks



Las fauces y su garganta abismal
me succionaron, era Nazaré, la gran ola
de lo costa lusitana olvidada
Emergí como un delfín
en Sumatra al este de Java
Ya no habían tierra
Un cinturón de fuego la orlaba
La corriente me derivó
al oeste a un archipiélago
que ni el ojo del satélite
se había posado en él

Era tan virgen
que no sabía si nadaba
en los peces o en el agua
En su playa no había ni siquiera
huellas de las grandes tortugas
que hubiesen desovado
En algo al fin fui el primero
y te llevaba conmigo amor mío
Tú, quién sabe
a cuantas millas náuticas
sentías sus aguas esmeralda
y desnuda permitías que
el viento, la arena y la sal te habitaran
de manera tan natural
que te convertías en espíritu objetivo
el ansiado cuarto elemento

Al tiempo necesitamos
de las heladas aguas del Cabo de Horno
y de sus vientos, Los Rugientes Cuarenta
catedrales de agua, espuma y puños de sal
dónde no canta la armonía del órgano
sino rugen los leones del océano

Volví a la urbe un día como hoy
Desde tu balcón miro la espalda del Ávila
y presiento que en su mirada al Caribe
su pincel y paleta infinita , pinta los Roques
con turquesa , aguamarina , y esmeraldas

Juan David Porras Santana