31 oct. 2015

HAMBRIENTO PECADO




                                     
                                         
Niebla en verde fronda del fragante pinar
Apretados nos dislocamos las almas con besos
Testigo mudo, el abovedado Dios y su firmamento
Que creyente somos en las papilas de frambuesa
rojo cardenal en las mucosas que se apremian

Me gusta que sufras el ardor y su bálsamo complaciente
Te gusta saber que lo que ves es tu obra más intima
Las transformaciones, alteraciones de desesperadas huidas  
hacia el epicentro dónde el vértigo hace de danza obscura
placer denso , Vía Láctea , tubérculos de raíces profundas
¡Cómo se siente lo que se presiente cuando es verdadero!

La niebla se hace tiniebla,  tu piel ventosa de placer
Secreciones de grandes saurios
como si nos fuésemos a extinguir
Diluvio ancestral del que jamás guareceremos
para ello te invocamos una y otra vez, letanía sacramental
la carne viva , sobre la grava blanca y jadeos estertóreos
historia sin final de continuidad

Juan David Porras Santana