29 oct. 2015

EL NIÑO QUE LO QUIERE TODO






Fragante envuelves los detalles infinitesimales 
Oler el acto más global de la dimensión humana 
y de nuestra animalidad una herencia casi extinta 
que obscuramente carnal  al ambiente devora 

Gracias  nariz de Judea y mi espíritu perseguidor 
En aquel concierto de acordes plenos, la sangre 
me mostró como a los primeros dónde estabas amor 
sin cartas de presentación ,  brotó desde tu vientre 

Cartílagos sobre mi mesa y peces abisales fosforescentes  
indago una morfología extinta que justifique mi presencia 
El efecto que precede a la causa, fui hombre ahora niño 
El todo se me viene como una tormenta, la comprendo 
El detalle no lo entiendo es parte de una red de redes 

Insistiré, descubrí que es el sinónimo de vivir plenamente
gota a gota se ensancha la gran caverna, la campana 
Acciono sobre tu carne blanda y eso ojazos deslumbran 
acojonadamente  asustan al niño que lo quiere todo 

Juan David Porras Santana