22 oct. 2015

COMPRENDO PERO NO ENTIENDO


Por fin se hizo presente el tercer Juan David que como el otro tigre de Borges le imponía la aventura indefinida, insensata y antigua, de perseverar en buscar el que no estaba en el verso.

 Hasta ahora con el Juan David que CREO QUE  SOY y el que el YO quiere que sea, me defendí. Ya aburrido de estar siempre en guardia, quise buscar al Juan David inocente, al que todo lo sorprendía con la mejor buena fe y que recordaba haber sido alguna vez de niño.

Lo creí muerto y enterrado. Cual sería mi sorpresa  cuando descubrí que había estado presente a lo largo de mis 60 años e inclusive en los momentos más difíciles, cuando me ahogaba, era él, avezado nadador, mi salvador que me llevaba hasta la orilla, me resucitaba y se desaparecía para mantener su anonimato y evitar que lo idolatrara, porque dejaría de ser niño, perdería su esencia y yo dejaría de ser Juan David.

Maravillosamente este Juan David-niño- no busca entender sino comprender,  aun cuando la noción de comprender es humanamente más compleja, de niño era la manera de descubrir y asimilar el mundo real. Fui creciendo y se interpuso la interpretación ¡Oh Magister! Cuanto perdí pero para funcionar en el sistema necesitas “usar tu cabeza"y pierdes la inocencia porque lo que crees tu cabeza no son sino repeticiones de repeticiones de muchas cabezas ajenas, cargadas y “cagadas “de intereses particulares mezquinos, pretensiones, obsesiones, distorsiones de esa realidad que tanto deseas desentrañar.

 En este momento que comparto con Juan David, el que creía muerto, me dictó este texto para ustedes apreciados lectores de manera de que les sirva de brújula intuitiva sobre todo cuando navegando en el torrente del existir,  en tiempo de  borrasca y estas  les hagan perder el rumbo – como tantas veces me ha sucedido- sino comprenden su situación, si no simplemente entienden el peligro implícito, dejen el timón del barco en manos de la intuición que como decía García Lorca del presentimiento es la sonda del alma en el misterio , la que los llevará a puerto seguro  .


De este niño a tu niño, con inocente amor