5 ago. 2013

LAS TRES ROSAS VIRAN HACIA LA VÍA LÁCTEA



Sosiego  en el mar del plenilunio, las bestias estiran sus músculos
Las tres rosas viran en dirección a Sagitario, brillan con la Vía Láctea
Las bestias sólo resuellan, es un movimiento que sienten en las garras
Montarla fue el impulso primario, sustituido por cruzar sus cuellos

Las gotas de mar hacen más lenta la clepsidra, el tiempo es más viscoso
Las bestias se dan cuenta: su saliva es tan espesa que los besos se condensan
Y las tres rosas son tres puños que golpean al inframundo, quieren escapar

Las bestias tienen miedo de renunciar a su animalidad, su primer razonamiento
El inframundo condiciona, no quiere que las bestias lo miren con superioridad
Es el todo, no quiere espectadores y mucho menos aquellos que moldeen la realidad
El ritmo circadiano de las  tres rosas se acelera hasta convertir pétalos en carne

El salto cuántico fue dado, milenios atrapados en la sensible tira de piel
Latidos, garras, colmillos, largos reposos coexisten con la rosa perpetua
En un solo ser que en otro salto cuántico se acercará al ojo de agua que lo vio nacer

Juan David Porras Santana