27 abr. 2013

SU MANO INVISIBLE




Inmersión en la oscuridad, se extreman los sentidos
El alma busca a tientas, el ojo atraviesa la lápida
No se hace la luz, claustrofobia en la fosa de la mente
Me hala su mano extendida, caen los terrones sobre el lomo

Su mano se encuentra con mi osamenta
Reconstruye con destreza la carne sobre los pómulos
Qué inmóvil responde con gozo inocente
Ambos reconocen la fragilidad de la existencia

Uno a través del abandono, otro por la persistencia
Los dos insisten sin saber que lo hacen por el otro,
Ella con su mano invisible, él con su ceguera infinita.

                                     Juan David Porras Santana