24 abr. 2013

TANATOS


                                                                 

                                         Para  Adelaida  López Marcos


Las Moiras esta vez no les  encomendaron,
Los gemelos se hicieron hombres
Y la llevaron al abandono

Se sintió que allí reinaba, reconocida por su nombre
Nadie la había nombrado antes,
Trozos de carne, amasijos de huesos, amarga extraña

Pesadumbre hecha reina de los inmortales
Queja permanente de sus ajenos
Felicidad mediterránea por sus suaves modales

La he visto hoy, en el dominio de escorpiones
Nunca respondería a sus aguijones
Tejería para ellos extrañas inscripciones    

Porqué detrás de esa criptografía bárbara
Esta reina sólo tiene dos intenciones
Cerrar las puertas y enterrarse hondo.
                                            Juan David Porras Santana