23 oct. 2012

QUIMICA Y SENTIMIENTO: INTELIGENTE EMOCIÓN.



                  Cuan extraños los dos con nuestro instinto
                  De pronto somos cuatro.
                                                                 Juan Ramón Jiménez




Conversábamos en el cierre del taller de inteligencia emocional sobre si se había definido este exótico concepto como instrumento de aplicación, como lo es la lógica a la racionalidad.

En un ambiente de consenso donde estábamos de acuerdo sobre la interesante propuesta de Daniel Gil Adi sobre  la necesidad de un estado de conciencia de las emociones, Ana Luisa señaló con mucho sentido: no se a todas estas  que es inteligencia emocional, me encantó los temas como la autoestima, la asertividad pero quede expectante sobre la existencia o no de un órgano que me permita “discernir emocionalmente”
Me disculpas apreciada compagñera si te interprete mal, pero a mi me quedó la misma duda y tal vez simplemente te estoy transfiriendo de manera injusta mi incertidumbre.

Mitzuko nos aclaraba que la inteligencia emocional había que verla en un sentido holístico donde los elementos tales como maestría personal, modelos mentales, inteligencia intrapersonal, inteligencia interpersonal, tenían que verse en un conjunto sistémico difícil de aprehender. No estuve de acuerdo del todo. Pienso que si bien es cierto es un error tratar de asimilar la estructura de la inteligencia “racional” a la llamada inteligencia emocional, no es menos cierto que sí contamos con un órgano que nos permite comprender y dirigir las emociones y que así como tenemos raciocinios también tenemos formas preexistentes como los sentimientos que se sostienen en los valores y por lo tanto podríamos hablar de una lógica valorativa.

Le comentaba al grupo que no estaba de acuerdo con  Gil Adi en cuanto a que sentimiento y emoción eran sinónimos, estoy convencido y creo que Ana Luisa también lo sostuvo, que las emociones son estados del yo: estoy arrecho, es simplemente la manifestación de una sacudida de rabia que afecta el ego y cuyo origen puede ser  racional o sentimental o ambos.
Y que para poder diagnosticar utilizaba la lógica formal o el órgano sentimental valorativo.
En la muy sentida intervención de  Jorge Alsina, donde podría  estar arrecho , triste , ansioso o simplemente con miedo de que el 100% de la gente no lo quiera. La lógica que utiliza en la ingeniería le podría solucionar el problema al ubicar en las probabilidades del 70:30 el rechazo, mientras que lo emocional le dice en su fuero más intimo: que si el es educado, decente, generoso, etc. debería que ser amado por sus congéneres. Pero resulta que desde las endorfinas hasta la más recalcitrante individualidad juegan un papel en el complejo mundo de los sentimientos, sino hay química difícilmente hay acceso a otra instancia de nuestro ser y el tiempo y la paciencia apreciado Jorge atentan en contra del fondo de lo que somos( por supuesto que en nuestro equipaje vienen las hormonas) pero también la esencia de nuestra personalidad que luego es esculpida por lo interpersonal pero lo primero es dominante: determina la individualidad, que maravilla: tu inteligencia, tus sentimientos, tus aptitudes, tus predisposiciones son ese 75%, cifra que impone que nos conozcamos muy bien.

Sobre este sustrato las formas ideales preexistentes: los valores, te servirán de brújula para saber con la certidumbre con la que  calculas las vigas que debe llevar un puente, si una decisión valorativa que te produjo una emoción y que juzgarás buena o mala.

 Si Dafne actúo correctamente cuando te reclamó lo sabrás inequívocamente si utilizas tu inteligencia emocional(órgano perceptivo sentimental) y con esa misma libertad ella y los otros haremos lo propio. Y no por ello va a existir una verdad Alsina ,dafniana o de nosotros los observadores, simplemente porque ella (la verdad) no es sujetiva como nos han hecho creer, es tan objetiva como 2+2=4. Valores y antivalores en pugna: la dignidad y el egoísmo obviamente en el incidente se impuso la dignidad. Las emociones encontradas en la situación: rabia, ansiedad, amor de todos los involucrados , solución asertividad de quién: la del profesor, la de Peter, aprendizaje otro valor: la tolerancia.

 Juan David Porras Santana