3 dic. 2013




 EL PÁNICO CERVAL
                                                                                            
 A Daniela Villalobos

Quien no ha experimentado un ataque de pánico no conoce el clímax del horror.
A los 17 años de edad tuve uno de estos episodios, corría por toda la casa, la urbanización, desesperado huía de alguien o algo no presencial, ni fantasmal , sino de mí mismo. Me di cuenta con toda crudeza el verdadero significado de la frase de Hobbes: el hombre es el lobo del hombre.

Generalmente las personas que sufren de ansiedad, luego Bipolaridad son valientes en el mundo real .
Desciendo a 30 metros de profundidad a pulmón libre y en una grieta una gran langosta reposa, la tomo, se sacude violentamente hasta que la reduzco , me queda poco aíre en los pulmones es hora de ascender , en el justo momento de mi retirada una morena- anguila marina- moteada de aproximadamente 2 metros de longuitud se abalanza para tomar la langosta de mi mano y me inca sus dientes y enrosca su cola en la oquedad para sujetarme, no siento dolor pero si el hambre de aíre, era tal su poder  que no podía soltármela , libere a la langosta y tome el cuchillo asido a mi pierna y la decapité , subí a toda velocidad me estaba ahogando , la cabeza de la inmensa morena permanecía asida a mi mano con tal fiereza que no podía zafármela, ya en el bote,  mis dos compañeros  de pesca trataron de liberarme de sus fauces , tuvieron que descuartizar su cabeza para lograr su cometido.

¿Sentí miedo?, si, pero jamás perdí el control y al final tenía una anécdota heroica y mi mano intacta.
Podría relatar muchas historias de mi vida en el mar, las montañas , las cavernas , llenas de peligro , acción y emoción , inclusive hoy que me acerco a la tercera edad y con más de 100 kilos he salvado a gente  ahogándose en las famosas resecas de las playas del nordeste Margariteño.

Muchos dirán Juan David es un hombre valiente, cuando  la verdad es que soy un león cobarde
Vivó con miedo a lo desconocido, no a los fantasmas, ni a lo sobrenatural.
Sino al pensamiento, el sentimiento que esconde el otro y que mi mente no puede descifrar, dejando todo en manos de mi contaminada percepción y mi proceso negativo de cognición .

Poco a poco se fue conformando una fobia social que me aisló de mi familia, de mis amigos, de mis amores.
Gracias a los medicamentos, a la laborterapia y a la terapia cognitiva he recuperado la confianza en mí mismo y en los demás. Aun así sigo siendo más bien solitario, me fascina compartir e intimar con las mujeres, el mejor amigo  que un hombre puede tener.
Me es difícil fijar un límite entre la atracción física y la amistad pero una vez lograda, soy buen amigo o una pareja entregada.
No he conocido el amor incondicional de las películas de Hollywood, realmente no sé si existe, salvo excepcionalmente que lo que hace es confirmar la regla

Escribo estas consideraciones como colofón del escrito que publiqué en mi Blog y en Facebook : El extraño mundo de Juan David , en la seguridad de que ayudará a entender al poeta pero sobre todo al hombre que mantiene una amistad con ustedes en este espacio maravillosa que es el mundo virtual, que hace aflorar veraz y humanamente  lo mejor de nosotros

Juan David Porras Santana