1 dic. 2013

EL EXTRAÑO MUNDO DE JUAN DAVID




Un recién nacido narizón, no sabían si era judío  o
estaba “jodido” por lo feo
Se convirtió en un hermoso bebé,
de mirada lánguida que su mal anunciaba
Poseído por una extraña enfermedad,
la melancolía, volvió a ser feo
Era inteligente y usaba su ingenio
para encubrir su fealdad y  con ello el inevitable rechazo
Se formó entre la dulzura de su abuela y sus tías
y la orientación preclara de sus padres
En la edad de los saltos cuánticos de las hormonas y la rebeldía.
Dios le envío a Dorita , quien sería su santa protectora
Desde ese momento hasta hoy ha sido un consentido,
un ser amado, un protector y protegido

Juan David vive en una solitaria caverna
llena de comodidades, de atenciones
que también construyó para protegerse del rechazo
Era intrépido para no tener que enfrentar
al dragón que más temía: la cotidianidad
Por eso nunca tuvo hijos pero admiraba a los padres,
confundía  la atracción con el amor
Para ello nunca maduró, sólo para aquello
que le permitía vivir en su extraño mundo
que  defendía como un loco a sus harapos,
de hecho cuando esta solo, vive desnudo o con andrajos
Tempranamente aprendió que el sexo
era un poderoso instrumento para ocultar su fealdad
Tantos miedos acumulados hicieron a su alma más noble
y en su cuerpo  terribles somatizaciones

Cuando todo se daba por perdido el sortario Juan David ,
descubrió  que vivir era un hecho interno,  no externo
Todo lo que sentía venía de adentro hacia fuera
y que de alguna manera estaba bajo su control , lo que no ,
escapaba de sus área de influencia y respecto a eso no podía hacer nada
Dios: hágase la luz y la luz se hizo, la transformación se produjo ,
todo lo olvidado volvió a su memoria, a su espíritu y de allí a sus manos ,
escribía como si nunca lo hubiese dejado de hacer ,
ejecutaba la guitarra con la expresión que había creído perdida ,
pensaba fulminantemente y con menos esfuerzo ,
sentía la inmensidad del alma humana y la supremacía femenina
50 años en el oscurantismo y ya van 8 en el renacimiento
y como le ocurrió a aquellos hombres medievales ,
todo se resumía en la palabra : MIEDO  MIEDO   MIEDO  

Juan David Porras Santana