8 dic. 2013

LA CARTOGRAFÍA DE LA MAR



 
                                                             A la memoria de Nemesio Marcano

 Mira la ribazón allá al noreste  son dorados detrás de las sardinas
 Nemesio  cómo sabes dónde estamos, si no vemos tierra
 Por el color del agua y la espuma más blanca de sus olas
 Aquí, debajo del  bote hay  un pedregullal lleno de langostas, búscalas
 Descendí  parecía un abismo, pero allí estaban las rocas y las langostas
 La cubierta se llenó de rubíes, largas antenas  y de cómplices sonrisas

 De pronto el mar se calmó, y Nemesio dijo:
 pronto por estribor saldrán los delfines ,
 como la palabra cierta de un profeta,
 se otearon las hermosas aletas dorsales  de una inmensa manada
 que jugaban cortando la proa y nos acompañaron
 hasta que sopló el viento del oeste
 Nemesio vaticinó: viento  que rolas del noreste al oeste,
 bruscamente nos traes tormenta
 Con la pericia inequívoca que da la sabiduría,
 viró hacia una caleta que sólo él conocía
 
 Fondeamos proa al viento, afuera de la ensenada todo  era confuso,
 adentro, el perfecto    orden
 Como una luz que se apaga de pronto
 llegó la noche y con ella otro mundo
 El fuerte viento que soplaba afuera despejo el cielo
 y se fueron encendiendo por grupos  las estrellas
 La oscuridad era total pero en el agua había luz fluorescente,
 le pregunté a Nemesio ,me contestó con cierto desdén,
  esa es la rensía  , metía mi mano en el agua y todo se encendía
 Con su habilidad característica encendió el reverbero, montó una olla
 con agua , una cabeza de corocoro boca coloraa  y un ají
  Aquella sopa nos calentaba y tenía la esencia del mar
  No hablamos más hasta que despuntó el sol

  Buenos días , buenos días
  vamos pa' que pesques en los placeres  de la isla la Blanquilla
  Navegábamos , navegábamos  y la isla no se veía
  de pronto el color del mar  pasó del añil al turquesa
  Aves marinas cortaban al vuelo la embarcación
  y de pronto en el horizonte un trazo blanco en el turquesa me encandiló
  Allí está digo Nemesio tengo rato presintiéndola , tan blanca
  tienes suerte el agua está   cristalina  pa’ que coja bastante pescao
  desde la superficie se veían las gorgonias , los variopintos corales           
  y una fauna marina prolija y variada como nunca había visto ,
  esa mañana arponeé  pargos rojos , meros batata , carites , barracudas ,
  era la exaltación y la crueldad al mismo tiempo
  porque estaba pecando en una pecera repleta de peces inocentes
 que jamás habían visto a un buzo  su instinto y su temible arpón

  Juan David Porras Santana