1 dic. 2012

NUEVE SEMANAS Y MEDIA


Por cuánta sangre brusca se detiene la alcoba.
 

Por cuánto susto bruto se agolpan las lenguas en la aurora;
 

una palabra que fábula una esmeralda consoladora,

mientras en su mínimo hueso la alondra fije nuestra hora
 

La palabra se hace acción y la acción se nos evapora.
 

La alondra canta: ahora, ahora, ahora.
 

Los amantes lo hacen como si fuera para mañana.

Los amantes lo piensan como si fuera un sueño.
 

Los amantes lo recuerdan como lo imagino el Dante.
 

La alondra angustiada repite el canto a las nueve y media.
 

Los amantes lo ignoran, insisten en rituales fanaticos.

La alondra no perdona: la sangre inundó la alcoba
 

Los amantes vivieron su último cuarto de hora.

Con intensidad y altura los amantes se añoran.


Juan David Porras Santana.