18 ago. 2014

LA CEPA FEMENINA DE LA CRUZ DEL MILAGRO



Su madre extrañamente
era amazona por su padre
las chicas lo eran por su madre
A veces tenemos prejuicios
que nos anulan
otros que crean mitos y fantasías

Una madre y sus ocho hijas
Nacieron de una cepa casi extinta
Aquella cuya vid daba racimos de uva
que hacían de cada hombre
un  Dios por un día
transcurrido el plazo
volvían a ser hombres del vulgo profano

Había un don en esas mujeres
Que los hombres que las miraban
Quedaban embrujados, hechizos
de ojos de fieras  y carnes  celestiales
Pero sus pies eran raíces hincadas
en la tierra fecunda
de las mujeres que paren
Hijos , sueños , anhelos
y salvajes pasiones

Tanto era su poder
que tenían miedo de dañar
Se inhibían al punto tal
de hacer de su vida
una suerte de sacramento,
donde los dioses
escogían por ellas a sus futuros hombres 
Todas tenían como rosa de los vientos
el libre albedrío
Así, si los dioses se equivocaban
echarían a los pretendientes
con todo y dioses 

No salgo de mi asombro de constatar
Que lo que parece cosas de mitología
Allá en la tierra austral
dónde la Cruz del Milagro 
Hizo posible a esta hueste
de hembras guaraníes

Juan David Porras Santana