22 ago. 2014

AMOR QUE MUTILA




                    A Casandra de Micenas

Nació para el dolor y el placer
¡ Acaso no todos nacemos para eso?
Pero pocos lo asumimos como ella
Desde el uso de razón supo lo que quería
No era un sueño sino una realidad
Tan contundente como un toro degollado
Tan categórica  como su amplia visión
que el horizonte no limitaría
A nada temería ni siquiera a sí misma
Por eso sería del hombre y Dios la perdonaría

A pesar de conocer de todas las intenciones
Las mantenía al margen
para hacerse una y otra vez el haraquiri
para hacer del copular un oasis
dónde las más exóticas aves comían carne
y eran hematófagas para asegurar
que su vistoso plumaje guardara el lustre

Un día el amor partió y ella lo siguió
Pero en la dimensión de la muerte
no fue bienvenida , tuvo que volver herida
y por su osadía la parca la mutiló
ella insistía quería estar dónde su amor
A fuerza de fustigaciones fue sometida

Hoy vive con una extraña alegría
Aprendió que los muertos
resucitan en los vivos 
decidió entonces seguir con ellos
su procesión de dolor y placer

Juan David Porras Santana