16 jun. 2013

LOS DEMONIOS DE LA LIBERTAD-5-



                                                                      A Susy Chu Dyaz

                                                 EROS Y THANATOS

 Según  Freud, el ser humano carece de instintos, y en su lugar tendría lo que se denomina pulsiones, fundamentalmente dos: Eros- autoconservación y las sexuales- y la Tanathos -pulsión de muerte-
 Recuerdo hace un cierto- muy cierto- tiempo estudiaba un MBA. Y una noche, luego de la primera sesión de la clase de MERCADEO, me senté a cenar en una de esas mesas donde lo que abunda es la inteligencia y mucho sentido  del humor. Pronto se puso de manifiesto esta condición, cuando uno de los compañeros, dijo: interesante la clase pero no se respondió la gran pregunta: ¿el mercadeo descubre o crea?, épa!  -le dije-  pero si la profesora fijó posición. Ella sentenció:   “si pudiésemos crear seríamos DIOS”, lo cual avivó aún  más la ya encendida mesa dialéctica.
Traje a colación el tema del sexo como una de las grandes creaciones del ser humano, para lo cual me referí a la reciente invención del orgasmo femenino, tal vez hará unos 35.000 años. Todos se murieron de la risa y me ripostaron: -Juan David, el orgasmo es connatural a la biología de la hembra humana. Les dije: -pues no, todo lo contrario: la hembra de los animales sufre en el acto sexual y la de nuestra especie no escapa de ello, a lo cual Mario inmediatamente dijo: “eso será en el mundo animal pero ya trascendimos esa condición, somos animales racionales, sentimentales. Mis féminas compañeras pensarían que quizá yo no era muy experimentado o capacitado para hacer sentir orgasmos, y en una lectura pícara de su pensamiento, sugerí: que aun hoy día muchas o la gran mayoría de las mujeres no saben lo que es eso.
En la satisfacción de nuestras necesidades primarias biológicas somos puro animal: sexo  -y hasta la Iglesia sólo lo justifica para la procreación-, alimentación, defecación y, en ese orden, el hombre creó y convirtió la necesidad en deseo y placer; la alimentación como medio de subsistencia se adornó con manteles de encaje de Brujas y se creó la poceta de porcelana y la lectura para defecar civilizadamente.
El aprendizaje de las formas de obtención del alimento y el desarrollo de tecnologías cada vez menos elementales para utilizar los recursos disponibles, diferenciaron al hombre primitivo de sus congéneres más silvestres tanto genéticamente como en lo que se refiere a los efectos de su acción sobre el ambiente.   Con el afán creador, el hombre se ha desprendido del estigma de mamífero racional, y ya no se encuentra condenado a morir entre barrotes comiendo bananos como su pariente el mono que no ha creado absolutamente nada, sino que ha sido objeto de la creación del hombre que lo ha amaestrado y domesticado y hasta enviado a orbitar su también hermoso planeta.
 Los instintos pareciera que quedan confinados en el reino animal y en nosotros se preserva modificado y ampliado en su espectro vital el de supervivencia – Eros – y el de la muerte – Tanathos-.
El que haya seguido mis escritos – si nos guiamos por los contadores de mis redes sociales tan pocos como mis aciertos- he defendido una postura sobre aquél individuo que te pregunta inocentemente ¿para qué sirve la poesía?, la respuesta generalmente aceptada es para la belleza, para los valores estéticos, para alimentar el alma- vaya usted a saber cuál será el menú del día- . Defiendo al aparentemente torpe preguntón porque para él la vida sin un fin tangible, material, no tiene sentido es masturbación, hacerse la paja, onanismo inconducente.
 Empezaría porque la culpa la tenemos los poetas. Recuerdo recientemente  que en la entrega número 2 de está – la podría llamar saga, ya que pudiese agregar algún incauto lector- decía: refiriéndome a el inconsciente: su uso primigenio se hizo como los grandes descubrimientos a partir de la poesía: en un poema de Goethe A la luna (1777) se utiliza por primera vez el término en alemán: "unbewusst" designando un depósito de imágenes mentales, una fuente de pasiones cuyo contenido escapaba a la consciencia. Es así si la poesía ha sido predecesora de los grandes descubrimientos,¿ cómo lo hace?, instintivamente. Como acertadamente lo dijera Lorca en un ensayo magistral sobre imaginación, realidad  y creación. Y la relación primaria de este con “El presentimiento”/Es la sonda del alma en el misterio./Nariz del corazón,/que explora en la tiniebla del tiempo.
 De manera que el poeta solo se diferencia del Físico en el método y la fuente; el primero usa la razón y el conocimiento científico, el segundo la intuición, y el instinto a veces carnívoro y su fuente dilecta el inconsciente y la búsqueda precognitica.
 Una de las mujeres más inquietantes que he conocido en este muy recién peregrinar por el ciberespacio, es una poetisa rotunda como Eros y Thanatos , nacida en Orihuela  y se llama Adelaida López Marcos, a quién  dedique  dos poemas: Eros y Tanathos . Por lo que pude inferir de sus parcas palabras, ella niega cualquier similitud  con los versos que leerán a continuación pero quien dijo que la poesía es descriptiva para ello, le haría  una biografía, la poesía es instintiva e intuitiva. El poeta busca denodadamente que Satanás  y Dios lleguen al fin aun feliz acuerdo que sería algo así: tú y yo estamos más allá del bien y del mal. Esos nuestros padres, allá abajo o arriba dependiendo sus predilecciones son como el Real Madrid y el Barsa: que siga el espectáculo.
                                    
                                EROS

                                 Para Adelaida López Marcos

    Un día le supo  desabrida  la Casida del sediento de su Miguel
    Se quiso revelar  a su porvenir de muerte y su blonda catarata
    Maldijo una y otra vez hasta que conjuró al arcángel de la luz
    Quería conmover sin proponérselo, cantaría como una letanía

    Hemorragia, cuanta sangre augusta manaba día con día
    El cuero duro retorcía su oscura osamenta
    Para que el brillo de los ojos la mostrara redimida

  Curvó sobre su lomo las estrellas de la bóveda celeste
  Con sus  raigones,  hacía que las palomas echaran raíces

  Como afrodita surgía de la espuma para sembrarse en la huerta
  De la cual a los cuatro vientos maldeciría, maldeciría
  Porque era una muerta que  estaba viva



                        TANATOS

                 Para  Adelaida  López Marcos


Las Moiras esta vez no les  encomendaron,
Los gemelos se hicieron hombres
Y la llevaron al abandono

Se sintió que allí reinaba, reconocida por su nombre
Nadie la había nombrado antes,
Trozos de carne, amasijos de huesos, amarga extraña

Pesadumbre hecha reina de los inmortales
Queja permanente de sus ajenos
Felicidad mediterránea por sus suaves modales

La he visto hoy, en el dominio de escorpiones
Nunca respondería a sus aguijones
Tejería para ellos extrañas inscripciones  

Porqué detrás de esa criptografía bárbara
Esta reina sólo tiene dos intenciones
Cerrar las puertas y enterrarse hondo.
                          

 Juan David Porras Santana