6 jun. 2013

LOS DEMONIOS DE LA LIBERTAD-3-

                                               




La Verdad es el perro guardián de la Justicia: siempre ladra para alertarnos,
pero a veces tiene que morder para cumplir con su oficio.
                                                   Juan David Porras Santana

                                                                                       A Susy Chu Dyaz
                    
                    EL AVERNO PRECEDIÓ AL CIELO

 A estas alturas el lector – si tal personaje existe, o son ínfulas de mi YO- se habrá percatado de que el infierno surgió primero del sótano del inconsciente; que vida llena de horror la que vivieron nuestros primeros, estaban en el infierno, el mundo antediluviano  y además soñaban con él
 El mal se hizo carne pero poderosamente espíritu objetivo. Los demonios poseyeron a nuestros primigenios ancestros de una manera tan brutal que al primer brote verde da la conciencia, el hombre tuvo la materia prima, la arcilla originaria y creó a Dios, como respuesta inequívoca a sus tormentos. Por lo tanto lo hizo a su imagen y semejanza, partiendo del Demonio y convirtiéndolo en su antítesis, primer logro de la conciencia y del raciocinio, emerge la lógica del proceso dialectico del ser y el mundo real, descubrimiento o sistematización  Hegeliana que  concibe “la realidad como formada por opuestos que, en el conflicto inevitable que surge, engendran nuevos conceptos que, en contacto con la realidad, entran en contraposición siempre con algo “.
 Ahhh el primer acto de libertad y por el principio de contradicción,  la primera condena, el hombre no vende el alma al Diablo, la entrega a Dios. Cometemos entonces el auténtico  pecado original, la pesadilla se hace digerible a controlados  y largos tragos y comienza la historia del hombre tal como la conocemos hoy: vida, conducta, religión o ateísmo, muerte, el cielo o el averno.

                               NACE EL AMOR

Tatamba tamba tatamba , el cuero te invoca y te rechaza
Quiere dormir sin soñar y soñar despierto, Tatamba tamba tatamba
Quitiplás , quitiplás ayyyyy ohhhhhhh, las curvas de la cebra
Son como  las de mi mujé Quitiplás , quitiplás ayyyyy ohhhhhhh
Ya no hay sexo con la menstruación, el diablo está en su cuerpo,
Dios, solamente una vez, no lo volveré a hacé Tatamba tamba tatamba
Déjame, déjame, lo voy hace porque ya anoche lo soñé
Maté pa ti una macaurel, frutas, cayenas, atardecer Quitiplás , quitiplás
Esta buena, sabrosa señó y ya no hay trigo abombado, por qué mi señó.

                                                       Juan David Porras Santana