Solitaria,
hollando la margen del Guainía
olfateo al venado
En la cama se contorneaba
tratando de convertir
la sábana en piel
Se detuvo
penetró con su mirada
las malangas, ya era un objetivo
Se incorporó desorientada
estaban encendidos sus ojos,
era pantera
Su pensamiento se borró,
acelerando su latir,
vibraba el clítoris, cascabel
Los belfos parecían ventosas
La carne nerviosa del venado
la presentía, la suya también,
sus pezones erguidos,
el sudor y las esencias del amor
Arqueada la osamenta,
comenzó a girar en contra del viento,
Pintaba de azul las uñas de sus pies
y su mente estaba fija en él
Era el arco y la flecha certera
que partiría a la temblorosa criatura
Era la irresistible hembra
que sabía y se deleitaba con su agonía
Excitada palpitaba,
en sus fauces todavía
la aorta del cérvido latía
Extendida sobre la alfombra
la recorría el éxtasis de lo consumado
La noche era una pantera negra
hambre y sexo sus garras azules.
Juan David Porras Santana
3 feb 2015
LA PANTERA DE GARRAS AZULES
EL SENSIBLE OÍDO DE EVA
Su complicidad en los intrusos
juegos infantiles terminó
Ese día que la sangre y su química,
Le dieron un susto y un empujón
Era una hembra pero quería
ser una exótica princesa
Lo que le sucedía era tan brutal
que jamás lo acepto
Había un mandato que el universo
le supo dar: seleccionar
Que difícil conciliar ganas con razones,
para eso estaban aquí
Los hombres sabíamos de ganas
y descubrimos en su oído la clave
La princesa necesitaba esculpir
desde la barbarie y lo dejó al susurro
Todo en ella es una planta carnívora
que se activa con el sonido
Las palabras, la música, el latido,
la respiración, cuero de tambor
Somos esencia de una secreta
comunión entre el sonido y su útero
Un cazador que se repite en sus presas
y éstas incólumes lo devoran
Porque lo instintivo esta princesa
lo domesticó, ahora se llama amor.
Juan David Porras Santana
2 feb 2015
HOY VOY POR TI
Experimento desde que te descubrí
Que tus moléculas carnosas,
no importan
Corporizo tus palabras,
sin ellas, soy el vacío
La plenitud está en la vocal ADetrás de cada palabra está tu sombra
Delante, la ingrávida angustia
de volver a tenerte
Que placer tan pecaminosa
saber que tu esperas por mi
Que dentro del mundo
de las opciones, me elegisteSomos dos extraños
unidos por un vínculo
Que ni Dios
hubiese podido prever,
Cuando desatando la creación,
no lo soñó
Tú y yo sin poderes,
llegamos inocentes
Ya hartos de la soberbia,
decidimos asesinar al yo
Desnudos, tu palabra
llegó a mí con su inmensa carga
La decanté y quedó en mi mano
tu inmaculada esmeralda
Toda la historia se me hizo presente
sin claves, ni misterios
Desde ese momento,
no nos contamos nada,
sólo entrelazamos palabras
Terminaste ya de leer , voltea,
he venido por ti , mi amada
Juan David Porras Santana.
“De espíritu se conforman sus costillas, nunca necesitó de Adán”
Siempre supimos pero no lo aceptamos
Primero fueron carne luego espíritu
Una célula que la alquimia transfiguró
Del sufrimiento sangre, al sortilegioElemental verdad que la virgen
Hoy camina, se fatiga e inspira
No hay devoción, pura consunciónNunca nos atrevimos a nombrarla
Su nombre no es virgen, es mujer
Siempre lo quiso, nunca se entendió
Una virgen tiene que ser para siempre mujerRevelación que recompone la fe y la vida
Tenemos al fin mujeres, gracias a ti mujer
Mi oración no la elevo, la sello en tus labios,
una y otra vezJuan David Porras Santana
TSUNAMI
La onda sísmica recorre
la turbulenta sangre de tu vagina
No imaginas lo que se avecina,
una ola de placer te recorre
Tu cuerpo son hirsutos montes,
suaves valles y lo abisal
Telúrica, no entiendes
el lenguaje de los reflujos de la mar
Las hendijas de tu alma
no son como las mías
Te hicieron terrestre
como Las Galápagos sobre la mar fría
Mi corazón late en tu oído,
no lo descifras porque es un Tsunami
Tarde te desparramas tratando
de que al agua ocupe todo tu valle
En el fondo de ti lo sabías
pero jugar con el peligro
te enciende vida mía
Cuánto darías por ser
de nuevo natura en carne viva
Duele no sentir
que te arrebatan desde adentro,
rosa encarnecida
Tú sangre es una esmeralda
cubierta por la roja arcilla
Mi boca te lame
como si estuvieses ida
Resaca poderosa
que regresa a su punto de partida
Juan David Porras Santana
Juan David me escribió
Ayer, y no hoy te vi con tu hija, corazón
Se amplificó entonces mi estrecho discurrir
Ayer me recordé que quise ser hijo una y otra vez
Naufragué, naufragué, sólo mis manos te miraronLos ojos se encapotaron como siempre, cuanta embriaguez
Los tuyos estaban grandes, muy grandes, certeros, arteros
Listos para el sexo que asalta y se enrosca como una cascabel
Crótalo sinuoso en la arcilla de Babel, gira anda gira
Es que no te has dado cuenta que ella y por encima de todo,
ella
Razón de ser, latido, huella, umbral, senda, baraja
Erguido caminaré convencido, lo escrito, escrito está
Las bodas de la guerra no son en las trincheras
El campo abierto está para soñar que
Frankenstein quería una novia que fuese como él
Juan David Porras Santana.
ALMA MÁTER
Para todos las madres que nunca dejan de ser mujer
El día que naces te sorprende la luz
y a tu madre le asalta la inquietud
La primera noche es oscura para las dos,
ambas avanzan a tientas
Tu descubrimiento es una centella
el de ella lento y temeroso, un albur
Logras pronto tanto, tu corazón se dispara
el de ella se detiene asombrado
Vértigo manipulación son tus armas,
ella simplemente instinto devoción
Estas hecha de lo que ella fue,
ella de lo que tú serás
Moldearán tu arcilla, el azote del viento,
el duro golpe en la ingle, ella lo sufrió
Pero no lo entenderá,
pensó que con tu venida
la emanciparías de tal crueldad
Creerá que lo por ella vivido te servirá ,
desobedecerla te hará una puta más
Te lo enrostrará,
cada vez que intentes ser tú,
distinta a ella y a la demás
Transitaras lo que crees nadie ha vivido
y mucho menos esa vieja consumida
Sí, esa que se quiere parecer a ti
y la desdeñas por patética copycat
Tus amores serán magnos, puros, independientes,
los de ella: simple acomodo
Tu un dragón que desde lo alto quema
todo estorbo menos a ella, es la vieja
Hoy son dos hermosas madres
pero te sientes vieja
y ella está ahora tan, tan
Tan lo que quisieras sentir
que te divides como la célula
que de ella hay en ti
Juan David Porras Santana
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