24 may. 2013

EL CANTO DEL GALLO LOS DESPERTÓ




               
A Sonia Vakeiro



Fluía el agua debajo del puente, su sangre era tan espesa

Que en sus venas se hacían islas y en sus besos licantropías

Una gata desde algún confín maullaba porque sufría

Un arpón le desgarraba, mil sombras la engañaban



Los geranios estaban encendidos sobre piedras calizas

Un jet  como un diestro pincel trazaba en el azul el blanco

Tumbada sobre la hierba todo lo contemplaba, rojo, azul, blanco

Se desdibujaba su punzante alegoría del que sería su amante



Fluía el agua debajo del puente, su sangre era un tsunami

Arrastrando islas, precipitando besos, ahogos y resurrecciones

Mil se hicieron uno, uno que sería como el marfil, siempre



Eran las seis de la tarde y el canto de un gallo los asombró 

Estaban ahítos, pendían sus carnes desde la consumada pasión

Vestidos seguían desnudos como los caídos ángeles de Dios.



                                              Juan David Porras Santana