17 ene. 2013

ADELINA CABEZA DE LEÓN


                                                                         Para Adelina Arocha Urbina

La maravilla de la poética es que revela aristas de la realidad que nos sorprenden por insospechadas. Adelina debe ser una de las mujeres venezolanas más bellas y completas que justamente expresan  el por qué de la preeminencia de éstas sobre el resto de las féminas del orbe. Creo que al utilizar la metáfora de que su cabeza es la de un león macho africano pudiese parecer lejos de lo que realmente es: un insulto a su condición de mujer hermosísima.

La cabeza de Adelina es su rasgo más poderoso, subyugante y atemorizante tal como la del león macho africano. Sólo si usted ha estado cerca de un león o de Adelina podrá comprender el alcance de esta metáfora.

Tenemos un arquetipo de la feminidad totalmente periclitado y obsoleto. ¿Quién dijo que la mujer para ser femenina tiene que tener una voz meliflua? Por supuesto que las habrá, pero la voz de entraña de Adelina es la de un felino y no justamente hembra sino macho. Si usted no ha escuchado el rugido del león- no existe en el reino animal ningún otro grito que sea comparable al rugido del león, ni que produzca tanto pavor- y si no ha escuchado a Adelina decir “amor” no conoce el placer al límite entre el la pasión y el temor.

 Viajé al Zambéese años atrás y acampamos en las márgenes de la garganta de Kariba, los guías nos dijeron que en las noches sentiríamos el poder de la sabana africana, así fue, un león se acercó a la orilla y luego de beber agua rugió posando la garganta en el suelo. Todo se convirtió en telúrico, los pies se hundían como raíces en la tierra, y el cuerpo se estremecía, en convulsiones internas que te retrotraían al mundo antediluviano.


 Algo similar me ocurrió en la barra de La Bastille: el ruido ensordecedor de la música, y las “conversas” fueron totalmente anulados, y sentí lo mismo que en el Zambéese, sólo que el dominio no era de las fuerzas de la naturaleza, sino del reino de la mujer que me decía: Hola, me llamo Adelina.

La melena de estas dos fieras representan lo mismo, Tanto Adelina como el macho protegen a su familia- entiéndase  papá, mamá, hermanos, hijas, amigos (de otros leones, leonas, hienas y otros depredadores)
Se cumplen dos funciones  con la melena : la de aparentar ser más grande de lo que en realidad es. Recuerde que mientras más grande es un individuo, mayor es su consumo y en la naturaleza en tiempos de escasez no es fácil obtener ni siquiera lo necesario.
La otra supuesta función de la melena es proteger al león durante las  peleas. Cuando ya la cosa pasa a ser física, los pelos- bueno tiene una pugna con su mamá, Adelina los llama cabellos- tan largos sirven de protección; o bien enredándoseles en la boca al adversario o bien no dejando ver donde es que realmente está la garganta. Si esto no es así, Adelina por esa melena y la ayuda de su cachorrita  se salvó del africano.

Debajo de esa inexpugnable melena está la cabeza geoidal más perfecta de la tierra. Uno gravita en torno a ella, todo orbita en una elipse perfecta, donde hay momentos de acercamiento y otros de  alejamiento, pero sin poder escapar de ella como la manada lo hace de su león macho, y yo inexorablemente lo hago, sintiendo la levedad de mi materia cuando estoy cerca de ella.


Juan David Porras Santana