28 jun 2016

LA INOCENCIA ESCONDE AL FURIBUNDO SEXO





A Cheroke Hudson

Recorría asustada y excitada el laberinto
Al final sabía que no encontraría salida
La excitación era una manada de lobos
hambrientos devorando una única liebre

Escuchaba y  se reía de las voces
que angustiadas venían en su auxilio,
Encendida se hinchaban sus venas
sus músculos tensos y articulaciones flexibles
la hacían inalcanzablemente victimario

Mientras todos pensaban en la pobre víctima
extraviada , asustada  y aterida
cuanto placer le producía saberse
centro de preocupación con todo bajo control


Dio rienda suelta a sus réconditos demonios
La jauría crecía en ferocidad  y lujuria
traspasaron los límites y se hicieron de ella
El juego había terminado, la risa eran gemidos
horas después inocente a un coro de aullidos se unía

Juan David Porras Santana


27 jun 2016

LA CARACOLA


                                      

La presión de la columna azul sobre mí
me deforma, parezco una medusa morada
la luz es tan turquesa, claroscuro espectral
Sobre la grava una caracola reposaba

Nunca había visto tal concha marina
Figuraba la prehistoria  y anunciaba el mañana
La tomé y sentí que hurtaba lo sagrado
Aquello estaba consagrado por fuerzas Atlántidas

Inmediatamente me apercibí del templo nauta   
Un santuario de corales negros y rojos
que orlaban un inmenso altar de oricalco
y en oro una estatuilla de Poseidón reinaba

Latía mi corazón  y me había consumido el aire
Aun así respiraba como un pez sosegadamente
Sentí como un deja vu , reconstruía  mi pasado
de la mar venimos y a ella he vuelto emancipado

Juan David Porras Santana  




26 jun 2016

EL SÁDICO ENCANTO DE LA BELLEZA



                      
“Al principio se hacía dar masajes por sus camaristas francesas; pero pensó un día que la mano de un hombre sería más vigorosa y ancha, y se aseguró los servicios de Solimán, antiguo camarero de una casa de baño, quien, además de cuidar de su cuerpo, la frotaba con cremas de almendra, la depilaba y le pulía las uñas de los pies. Cuando se hacía bañar por él, Paulina sentía un placer maligno en rozar, dentro del agua de la piscina, los duros flancos de aquel servidor a quien sabía eternamente atormentado por el deseo, y que la miraba siempre de soslayo, con una falsa mansedumbre de perro muy ardido por la tralla. Solía pegarle con una rama verde, sin hacerle daño, riendo de sus visajes de fingir  dolor. A la verdad, le estaba agradecida por la enamorada solicitud que ponía en todo lo que fuera atención a su belleza. Por eso permitía a veces que el negro, en recompensa de un encargo prestamente cumplido o de una comunión bien hecha, le besara las piernas, de rodillas en el suelo, con gesto que Bernardino de Saint-Pierre hubiera interpretado como símbolo de la noble gratitud de un alma sencilla ante los generosos empeños de la ilustración”
Del REINO DE ESTE MUNDO de Alejo Carpentier

Desde aquel naranjal  
la veía darse baños
como los de Popea Sabina
Ella sabía que la veía
y cada movimiento
era  premeditadamente lascivo

Sádicamente se excitaba pensando
en lo enhiesto y rojo de su miembro
y las insoportables ganas
que en él , producía su ritual , 
Oh agonía que él 
 desahogaba en onanismo compulsivo


En el fondo sonaba el Adagio de Albinoni
era el  transformador de la carne en alma
de la lujuria en amor de cerezos  en flor
que él guardaba celosamente en la memoria
Ella , sentía que un niño quería ser hombre
y los sentimientos eran aves en la lejanía

De pronto un hierro frío en su cabeza
Y la ira de un padre enardecido
Lo redujo a lo que realmente era
Un cagatinta con pretensiones de zángano

Así, con ese pensamiento yacía muerto
Inmediatamente sobre sus ojos
se posaron los azules cuervos
Que desprendieron sus ojos y de la retina  
devoraron con placer el sexo de Popea Sabina

Juan David Porras Santana












25 jun 2016

REMENDANDO LA GRIETA




                                   

Mi cicatriz nunca sanó
es una zanja oscura
entre mi alma y mi corazón  

A través de ella respira
mi espíritu que alondra
escapa de su azufre fétido

Me trae siempre la misma noticia
no te recuperas se ensancha y ocupa
como el mar las 3/4 partes de tu mal 

Todos los días invento una cura
que me libere de la descomposición  
aparentando  ser un hombre mejor

La herida original fue tan profunda
que empecé a ser devorado por los carroñeros
antes de morir , haciendo de mí un zombi

El asombro es que mi alma y corazón
son obras de un Dios infinitamente bueno
La grieta es Luzbel que no es otro que mi yo

Juan David Porras Santana  



24 jun 2016

LA INCÓGNITA IMPLÍCITA





Soterrada en mi memoria eres azul
de iceberg, de deshielo de glacial
Sí ese azul extracorpóreo e inasible
Siempre estarás de incógnita en mí

Recuerdo tal vez de un pasado glacial
de cavernas, de prolongadas hibernaciones
Le opongo el rojo frenesí y la exuberancia
Y no consigo sino profundizar la distancia

Lo vivencial y vibrante te ahuyenta
Protegida por la incógnita catedral de hielo
Miras con desdén al amor pasional
la cópula vertical, bestial y sus convulsiones  

Sé que estoy en el  polo Norte porque mi brújula
apunta Sur, mientras veo al gran oso polar
te escondes no quieres que te encuentre  
mientras me repito en pieles abrasantes
de mujeres que sin alma
quieren arder en el Averno

Juan David Porras Santana





23 jun 2016

EL VACÍO ENSORDECEDOR



Giro de manera opuesta a la Tierra
Soy un hijo más de la impunidad
sobre la que el planeta nada hace

Así que me auto flagelo a discreción
Insuficiente, me aíslo de la circunstancia
al punto que sin referencias al fin soy

Me asombra la ausencia del color
No distingo formas, contenidos
He arribado al vacío, es aterrador

El silencio absoluto va in crescendo  
más allá de mi capacidad de medir
Estruendo estoy en las entrañas de Dios

Juan David Porras Santana





19 jun 2016

AMANTES DISPLICENTES



                                        

Cómo te sientes,
acaso oscura noche de ventisca
Magnificente como un osos polar
a la deriva de un casquete
No sé si sabías
que yo siento lo que tu sientes
Se gestó hace mucho tiempo
un vínculo de selvática sangre

Qué como me siento,
se me olvidó,
tantas primaveras complacientes
y un solo invierno que heló mi alma
en un para siempre
Mis cómodas altas cumbres
Mis abismos de terracota infinita   
Y esa planicie tan tuya y tan mía

Te amo en línea recta
y me desprecias haciendo meandros
para terminar exhaustos en el delta
de agua confusas que saben a mar y tierra

Juan David Porras Santana