7 sept 2015

LA HOZ

 
Me decidí por lo abrupto de ti
Me inspiraron tus caídas sin fin
El nunca tocar fondo, jugar al ala
Encierros de espesa y oscura saliva
Un mundo de hiedras y malangas
De punzantes y convexos requiebres
Dónde asida por las corvas desfallecerías
a mi voluntad que sumada a la tuya
Amasijo de carnes, colmillos y gemidos
Nos daría al fin nuestro orden animal
Jerarquías sin las cuales,
nos perderíamos en el amor
una vez más seríamos la mascarada,
la eterna noche Veneciana que conduce a la nada

Mientras debajo de las gigantes hojas tu y yo
Destazamos el cordero bienaventurado
Fuerza liberadora  , sortilegio, para sentir
como  la sangra mana  a borbotones de aorta
y garganta  profunda que quiebra la hoz

Juan David Porras Santana

6 sept 2015

EN LOS PANTANALES INCIERTOS



Hojarasca puedo hacer de ti mi fuerza
Y al fin y al cabo sólo somos eso lisonjera vida
Nunca decidimos nada en serio, huyo vigilia
El bosque me atenaza sin la suficiente fuerza
La mar libera mis amarras, silban los estrechos
Amenazan las costas del espanto
Los cascos son anunciación de la muerte en mi cuadriga
Mi puño es fuerte toda torsión sobre el cuello de la muerte
E inasible sigue riendo inagotable como el Coliseo Romano
Mi gran tragedia nunca pensar que detrás de mi gobernaba la muerte
QUE ANTECECE , QUE POSEEE, EL TODO Y LA NADA

Juan David Porras Santanaa  

3 sept 2015

RITORNELLO



Quiero abrir mis ojos ignorantes
Quiero abandonarte por un tiempo
Quiero escuchar distante el tumulto
Y sacar de mi paladar este agónico registro

Soy el originario, no el apócrifo
El que quisieras que sintieras el dulce veneno
circulando por tus estuarios amplios
Magnánima flor esquiva esperando mi caída

Te soñé hasta hacer de ti mi codicia
Al punto de sentir el hartazgo
Que no es propia de los hombres
que como yo nacieron a priori condenados

Quedé atrapado en mi fe ciega
¡Nunca, nunca, sí soy alma de Dios!
Permitiré que quedes entre dos mundos
Entre mi corazón exhalante y este ¡te amo!

Juan David Porras Santana

20 ago 2015

TOXOIDE CASI ANODINO







Me siento colgante
como la baba de un lagarto de Cómodo
Infiltrado por poderosas endorfinas
te deseo tuétano
Es la vía natural
para la propagación de la vida ¡Oh bacterias!
Y yo soy el único acero toxoide
que interesara tu vientre

Tétano de aquellas
mis melancólicas arrecheras
Oxido que echa raíces
en la carne viva para que muera
Mientras las violetas
susurran a los ranas, quimeras
Canta la rana , canta su canción ,
canción que se lleva el viento
como yo me llevo tu amor ,
cuara, cua, cua, cuara cua cua

Se incorpora lento y flemático
el gran tigre mariposo .
Cumplirá con su rutina
de  hace millones de años
desgarrando triturando , descuartizando ,
exquisitos tendones
cuartos traseros engullidos
con erotismo de intensas penetraciones

Apiladas las conchas de los ostrales,
de nácar, sol y tantas moscas
Amada no me desconozca
ahora que eliminé al impostor, al fin
Estás conmigo, no deliro, no fantaseo
quiero morder tus apetitosas nalgas
que no sea barata literatura,
si no tus curvas en mis dientes ¡ Criatura!

Juan David Porras Santana

19 ago 2015

JAURÍA DE LOBOS






El hombre es el lobo del hombre
Plauto

Acequias acarrean
los últimos rastros de mi estirpe
que se confunde con los detritus
de todas las civilizaciones
hasta hacer un amplio delta
Allí se sedimentará y consolidará
el miasma humano

Bogué el Nilo azul
hasta el bosquecillo dónde burbujea
la vida y se despeña
aguas abajo con todo el caudal
que como tributos ordenados
cobra la más densa naturaleza
Que leyenda se tejió en Nubia
y sus  eternos escarabajos
nostalgia ancestrales
que vivieron en el jesuita  Jerónimo Lobo  

Misioneros ávidos, inteligentes
y sagaces para las esencias
Siempre callaron lo que está adelante
de la ciencia y no es Dios
Saben que él llegó tarde,
ya todo estaba en los petroglifos
Con astronómica precisión
y con la nostalgia que le era ajena
Es la gran historia que heredarán
los hijos de nuestros hijos

Lo supimos tarde,
habíamos venido
a devorar  a la tierra
Era un espacio inhóspito
para nuestras almas mutantes
que sobrevivirían ,
era el mundo de los seres vivos
y nosotros la feroz jauría
de lobos que los devoraría

Juan David Porras Santana


18 ago 2015

LA TIERNA ADOLESCENCIA DE LUCRECIA






Caballos persas, tu cintura abruma
Tanto tiempo un témpano de miedo
Entre mariposas amarillas y Escandinavia
Eres imperturbablemente María Magdalena
Silba el reptil de la deleitación a tu paso
Se arma el escorpión de veneno obsceno
Muerte, escándalo, sándalo y  péndulo
Son las noches que te prometió  la sibila

Tu presente inquieto te configuró para los grandes
Siempre supiste por su calzado, de quién se trataba
Tu crueldad tenía que ser superada por sus vicios
Aquellos viejos infestos, llenos de fungiformes
malformaciones que querían de ti , lunar en la mejilla

Vertedero de faraónicas proporciones, niña indiferente
Provocaste la diáspora de los Snuff y tus legiones se adueñaron
Todo te fastidia eres irreconciliablemente glacial, abúlica gata
Nunca nadie nació con tanta claridad meridiana para la ruina

Juan David Porras Santana

DA CAPO AL TALISMÁN







Discurre mi corazón plácidamente
sobre las hojas gigantes de los lirios del agua
Ebrio de tanto verde
un ibis traza el escarlata en lo oscuro de mi mente
Sueño que los faisanes de las torres lorquianas
me entregan la coleta de la alternativa, alto sueño
desmesurado encuentro entre lo aprendido y olvidado

Soy un poeta que escribe entre apneas
Tomo la bocanada de aire y desciendo en las fosas
que cavernosas disciernen hasta el hambre de aire
Allí eclosiona la más antigua tortuga de occidente
Aquella que derrotó a Aquiles el de los pies ligeros

Me sé búho contemplador de la flagrante noche
Dónde soy un cazador feroz de los pies más alados
Vivo idolátricamente para ellos son tan extraños
como las aves del paraíso en las selvas de Nueva Guinea
Allí comenzó y terminará mi pasión deleitosa por las mujeres

Un extraño misterio encierra la manera en que su piel tensa
en el arco y las innumerables pliegues que el placer aviva
Cuan extraña mi cosmogonía que siempre ve en sus pies
la explicación de mi existencia y la última imagen de mi agonía

Juan David Porras Santana