31 jul 2014

VIEJO NO , MUY NIÑO



Liturgia de los mil vientos en las arenas del desierto
Mientras en nuestro beso sentimos
desmoronarse un iceberg
Hiperbólicas imágenes que nos empobrecen
cuando allá en el muladar tientas la vida en rosa
Cuanta zanganería la del lobo  desplumando gallinas
La pesadilla constante en los cuentos tenebrosos
de esos cuervos, los hermanos Grimm
No quiero para tus pequeños tanta transfiguración
Quiero que reconozcan dentro de todas las rocas, el gneis
Que en la profundidad del bosque
puedan distinguir  el canto alegre del arrendajo
como lo hice  yo , al punto que amarillo y negro
son en mi mente un acorde de si bemol mayor

Me dicen que no sé ser niño porque no tuve hijos
Pienso que por el contrario
por no tenerlos, este vejete es más  niño
Jamás seré padre, abuelo, un representante
Los veo y no siento distancias, simplemente estados
Como cuando el agua de liquida se hace hielo

Decía de niño que cuando fuese grande
no me iba a casar ni a tener hijos
vi lo que otros no ven ,
la trascendencia está en el hacer
y en saber cuándo procrear puede ser letal
cuándo unir tu vida a otra vida es perder
porque nací  así y lo asumí
Anclado en esa bahía, desde el barco
Miro con el catalejo, allá en la playa
A las hermosas madres y sus rozagantes bebés

Juan David Porras Santana   










30 jul 2014

TODO O NADA: UN NO AL CORAZÓN PARTIDO


         

Me siento tan disminuido que a veces me toco el corazón para ver si todavía late, en mi caso lata -de aceite Castrol-.
No lo hago por razones sentimentales sino puramente para ratificar  mi condición de superviviente.
Nada que ver con aquello de: “pienso luego existo”, o siento luego soy, simplemente: respiro luego estoy vivo.

Cuando me enviaste el hermoso escrito del corazón partido, pensé- sí, no te asombres-  no estoy de acuerdo con la moraleja, tú eres una muestra palpable de que el corazón que sirve, es el invicto. Permíteme una licencia disquisitiva.

Mucha gente realmente cree que el órgano sentimental es el corazón, y que el cerebro es el intelectivo y no pueden ni suponer que ambas funciones están alojadas -si pudiésemos hablar de localización y de funciones en el plano del espíritu- en el cerebro.
Oh, gran descubrimiento  Juan David eso lo pensará un campesino Guatemalteco, no yo, discernirás inmediatamente..
Si supieras que el sentido de lo que te quiero comentar no es geográfico, no estoy afirmando que el espacio que ubica al corazón es el cerebro, él no tiene espacio; simplemente trato de aproximarme desde lo cognitivo a la metáfora sempiterna d’ il cuore.

En qué momento de nuestra evolución el instinto de procreación se convirtió de un impulso ciego pero certero, en uno más ciego pero falible, simplemente el inequívoco sentido de selección de la hembra animal con respecto a su par macho fue sustituido por el AMOR, como indicador de: ÉSTE ES

Especulando, cuando el instinto dejo paso a la primeras disquisiciones y desvaríos amorosos una mezcla de emociones, sentimientos y porque no, razonamientos, la selección se convirtió en cosas del corazón.
Tratar de conciliar las fuerzas de ese nuevo corazón, con el instinto y con toda la gama de sentimientos que se presentan en el espectro confuso del ser humano del siglo XXI, es lo que tu y yo sufrimos ahora y para siempre.

No es una condena, es simplemente una realidad en la que reconocer que el equilibrio entre lo que pensamos y lo que sentimos es casi imposible, o por lo menos es un ejercicio permanente, una pugna entre Woody Allen y Mia Farrow, el resultado una larga dialécticas sin solución de continuidad: lo inconducente
Por eso nos cuesta tanto; lo que quiero, lo que soy , lo que no estoy dispuesto a repetir, lo que jamás permitiré, lo que deseo, lo que espero....................................................................................................


Juan David Porras Santana 

29 jul 2014

LAS MANOS DEL ASOMBRO



                                        

                                                         Para Ella la platónica de la adolescencia

   Aquellas tardes inagotables, ya no las hacen así.

 Casi reptando entrabamos a un mundo donde nuestras limitadas realidades, serían ampliadas, amplificadas y reemplazadas por los milagros de aquel pasadizo de la casa de Ella que por el norte la franqueaban. Hablo de milagros en el sentido de lo real maravilloso que definía Carpentier: Una alteración inesperada de la realidad.

 Porque eso era lo que ocurría allí. El universo Ella era un universo paralelo- ahora que está de moda el Multiverso III, y ya para aquel entonces, ellos lo habían descubierto- Con un “Big  Bang” similar al del cosmos, los adolescentes proclives a  los placeres solitarios entre los que me encontraba yo, fuimos testigos de excepción, como le ocurrió al satélite  COBE de  "oír" los vestigios de esta gigantesca explosión primigenia. Su detonador: Ella.

 Su magnetismo llenó a Santa Marta, -esa pequeña pero infinita urbanización- de lo inimaginable: patines, patinetas, tambores, furrucos, cohetones, martillos, tumbaranchos, misas de aguinaldo, convites, motocross. Pero lo real maravilloso estaba  como dije al principio en el interior de aquella casa.
 Impulsados por el poderoso aroma de la jalea de mango que se irradiaba por todo el vecindario. Nos preparábamos a reptar por el pasadizo norte, ya que las reuniones en torno a la cocina eran multitudinarias y evitarían que fuésemos descubiertos.

  Era una invitación tacita  la puerta de madera tan fácil de atravesar, como las batientes de los bares de los pueblos del Oeste. Una vez adentro nos topábamos con las primeras mangas, jamás he vuelto a ver y oler frutos como aquellos. Su accesibilidad era fuente entre nosotros de asombro, a escasos centímetros del piso colgaban como rubíes y esmeraldas aquellos injertos que con delicadeza arrancábamos, y aun así los frutos superiores donde comían los turpiales, capanegras y arrendajos comenzaban a gotear. Cada  árbol mantenía su individualidad y nuestro paladar así los fue distinguiendo hasta hacer un inventario pormenorizado, sustituyendo sus nombres verdaderos por una inagotable nomenclatura de relaciones: Mangifera altissima, Mangifera andamanica, Mangifera applanata, Mangifera austro-yunnanensis, por manga papo de la reina, mango piñata, mango piña, mango aguacate, manga las tetas de abuela de lázaro- en honor a la abuela de 102 años de Pepúo Cerilla, uno de nuestros gandules de origen español –

 Con la sonrisa amarilla de tanto mango comido para la cabañita nos íbamos a echar una siestecita en una espléndida hamaca. La calidez, la armonía el buen gusto de este rincón tampoco lo he vuelto a sentir. Un caballete en el que reposaba una pintura que  nunca se culminó o era tal la producción que siempre estaba a punto de…

 Todos amábamos a Ella  pero era inalcanzable. Sus amistades y pretendiente eran vistos desde nuestra dimensión como “Tierra de Gigantes” Hombres fornidos, con motos, carros de carrera y nosotros enjutos, feos-  creo que yo era el más- y tímidos con 13 años promedio de edad, nos hacía unos nerds de la época, sin ninguna opción. Ah pero la magnificencia de Ella nos hacía sentir hombres tomados en cuenta, así de prodiga era su generosidad, al punto de declararle mi amor a ella y a los cuatro vientos. Siempre esa femenina y comprensiva sonrisa la llevo grabada como si fuese hoy.

 “Ese gordo viejo que va allí es el gebo de tu princesa ojos color turquesa Juan David, me decían mis amigotes”- si me vieras ahora ese gordo es un niño de Biafra-. No hombre lo que pasa es que tiene un enduro 360, y ellos me ripostaban pero ella también. Qué período tan poderoso es  la adolescencia, no entendemos nada pero todo nos pertenece.

 La tournée terminaba en un pequeño cerro detrás de la casa, también sembrado y que algún tiempo después descubrí que desde el mismo podía observar- hoy bucear, ayer cachar- a Ella bañándose como Popea Sabina, interminable, sensual, inmortal y divina. Qué poder. Gracias Ella, inocentemente e inconscientemente y a distancia, me diste lo que pocos adolecentes reciben, el poder descubrir el eterno femenino, la belleza y la sensualidad de la manera más sutil: sin proponértelo.

                                                              Juan David Porras Santana     


  

27 jul 2014

EL ÁRBOL DEL CONOCIMIENTO DEL BIEN Y DEL MAL





Une las visiones dogmáticas
que usan políticamente al mal
Provocativa fruta roja
que nos hace humanos
Estamos obligados para existir
a morder ambos lados
Libres de culpa, cargados de ansias
agitamos las aguas
No hay nada más puro
que un corazón valiente
No hay nada más puro
que desear incontinentemente
La cobardía y la mesura
son estrategias de supervivientes

Sólo existimos cuando estamos,
no cuando somos, sofisma azul del cielo
Aquí y ahora
es la fruta mordida por los dos
El instante que nos hace
perseguidos pero también amantes
Vi tantas veces
a la Madre Teresa de Calcuta morder el mal
para hacer el bien, al final como todos
ambicionaba la derecha de Dios
En secreto nos da tanta compasión Luzbel
Y pecó solamente por ser él,
es irresistible como tú, amor
Y como tú un incomprendido
venido a menos
por la más necesaria y placentera
de las virtudes, la ambición
No recuerdo ningún momento
dónde no quisiera usurpar
tu tiempo , tu espacio
Para hacernos uno
y hacer denso al instante cierto

Todo lo queremos hacer carne,
mi espíritu anhela hacerse de tu cuerpo 
mi cuerpo siente cuando más allá de la carne
me entregas tu espíritu
fatigando tus carnes
sobrepasando tus límites
para dar y recibir placer
Extenuados, somos el cordero de Dios
que quita los pecados del mundo
las profundas y asidas raíces
del antiguo árbol del conocimiento
que está más allá del bien y del mal

Juan David Porras Santana
 





25 jul 2014

AMOR CUÁNTICO





“Toda la teoría del universo está dirigida
 a un solo individuo: a ti”
              Walt Whitman

La nada no se soportó se convirtió en ti
Fascinada por tus grupas y articulaciones
Nos obligó a una regresión sin sentido
Saber de qué estamos hechos tú, el cosmos y yo

Asumámoslo de la misma materia
Pero a diferencia de una supernova sabemos de ella
Ella no sabe nada de nosotros
Lo que nos hace tremendamente privilegiados
La nada no sabía que  en lo que se convertía
Tendría lo que ella no poseía, desiderátum

Perseguidores del deseo,
somos adoradores del placer
Reconozcámoslo
nunca habrá suficiente satisfacción
Siempre habrá el mayor
anhelo, ambición y esfuerzo
Mientras a la naturaleza la guía
la ley del mínimo esfuerzo
Para mí no me es suficiente
detenerme en el arco perfecto de tu pie
lo sigo con la mirada
y la bóveda celeste no le da continuidad
recurro entonces a mis instintos ,
a mi amante e irracional corazón
el placer se convierte en deseo
y el deseo en obcecación

Juan David Porras Santana
 



22 jul 2014

LA OTRA MADRE



A Dora  Pacheco Ospino , mi gran amor

Un viento cargado de arena golpeó en su rostro
Era una niña para la vida, estoica  lo soportó
moldeo con esa arena una escultura para la mar
Abandonos , carencias la hicieron un papagayo
que sobrevolaba las penas  y las llenaba de color

Como en la Vida es Bella a sus hijos los levantó
Luego vinimos los otros hijos, nos acurrucó
Yo todavía no salgo de su ala, se está tan bien
A pesar de sus mimos, me enseño el valor
de la autodeterminación, sin ella no sería
me hubiese devorado el dragón de la depresión

Dorita es como los pájaros
siempre despierta cantando
El orgullo tantas veces la catapultó
Otras tantas la hundió en el dolor
Por eso Dora es como una nación
elemental y altiva, dependerá
de la percepción que del mundo tenga
Si la hostigas y tratas de humillar 
sin pensar
Como una cascabel avisará y atacará
para velar y cuidar su independencia
que es la de los suyos
Porque Dorita es el corral
al que siempre querrás regresar
Juan David Porras Santana

21 jul 2014

CONVERGENCIA




Oblicuas miradas no se cruzan
Manos tímidas tientan
a ciegas pero certeras
Bailamos al son de insensatez,
sólo con Jobim al piano
Desprendemos el olor
que reina en las tórridas orgías
Hirsuta tu piel manifiesta
el inquieto placer de la incertidumbre
como el tierno y deleitable venado
que ya por un jaguar será devorado

Así debe ser la muerte
en el mundo del instinto
que se conjuga siempre en presente
Dónde no existe el error
porque tal opción está en pasado
Sí, esa que quisiéramos tener
para desbandarnos en el primer beso
Pero aun sin tenerla ocurre el milagro
y en caída libre nos besamos
para sorpresa estábamos muertos y resucitamos
en un juego que reconcilia a la vida con la muerte

No quiero que pierdas de vista
mis labios rojos, sangrantes e hinchados
Seguro de que producirán en ti
un beso en arco que trascenderá lo esperado
No ceses, por favor ahora que el abrazo
es una boa constrictora y el calor su vaho
Los órganos están comunicándose
en un lenguaje que más que corporal es primario
Un mundo cerrado dónde ellos entienden lo  sensorial
por encima de nuestros torpes amagues y disquisiciones

De pronto cesa la música
con un acorde disonante pero mordaz
No, nos podemos separar,
como dos perros enganchados
Encienden las luces y quedamos descubiertos
Caminamos juntos muy pegados
hacia dos Martini muy secos
Mientras la humedad de nuestros cuerpos
evidencia que se aproxima el Diluvio Universal

Juan David Porras Santana