21 feb 2015

LA SOLEDAD VINO POR ELLA


La soledad vino por ella
No estaba preparada
Pensaba ella
La soledad
la requirió una segunda vez
ya no estaba
Recorría al mundo
huyendo de ella
Un imposible,
la soledad allí
siempre estuvo
Y se hizo un gigante
que su sombra
Inundó todo
su mundo imaginable
Recurrió a la fórmula
de la evasión primaria
En el reino de los sentidos encontró
la heroína que le voló los tapones
Cuanto placer hedónico,
reptar entre carnes
Sórdido grito
de la soledad hecha falo
Un rubí
en cada pezón engastado
Era la señal
de la decadente resurrección
De los amores idos
Nunca despertó
del sueño del opio
Nunca se supo
si realmente conoció el amor
Juan David Porras Santana

NOCTURNAL

Dios castiga a Lilith
a una eternidad nocturna.
Anoche galante fui un excluido
Epifanía de un amor ido
Las gemas quedaron en el círculo
Los rastros eran epicúreos sodomitas
Anoche galante fui un Adonis de frio
Premiado con la eternidad de la noche
La sinfonía de los mil olores
Calcuta vencida por las hordas
Era la noche de los perdidos
Coloree con orchila las panzas
de las ballenas blancas
mientras en sus entrañas
encontré calamares de treinta pies
Asombro de los bañistas
que lo relataran hasta la vejez
El día que sobre la playa blanca
un cefalópodo gigante parecía un ángel
venido del abismo que regurgitaba
peces fosforescente que nunca volverán a ver
Explayada frente al mar
Sentía que su Adonis de frío
congelaba la noche estrellada
Llevaba en sus manos el ámbar gris
de su taxidermia milimétrica
Ella abrió sus ojos, lo ignoró
Bajó la bragueta hurgó
Extrajo el pene péndulo
He hizo de su flacidez
una arqueada curva
Que apuntaba hacia el firmamento
El Adonis de frio yacía muerto
Mientras un arrebatado movimiento
Llevaba el ritmo de nebulosas y galaxias
una y otra , una y otra , una y otra vez
Juan David Porras Santana

LA CAÍDA DE LEONARDO



Este artista de las claves descubrió
que las mujeres cuya espalda
reposa en un coxis de dos vertientes
Son las mujeres
de sensualidades irreverentes
Potencian en el hombre
las más salvajes pasiones
Hacen que sus curvas
y requiebres palidezcan
Frente al atalaya que representa
esta bifurcación noble
Zoroastro ante su presencia
tuvo una erección
que duró cuarenta días
y sus noches
Leonardo demoró su pincel
años sometiendo
a las más encumbradas damas
a una esclavitud de hierro
Allí estaba el código de un gen
que creía demoníaco
Porque lo poseía
y no le daba reposo a su dragón
Que pensaba se convertía
en pincel y falo a un mismo tiempo
Osado como era
decidió probar
del pubis de estas
Enloqueció y juró
nunca pintar la caída
Se obsesionó
con el mito de Leda y el Cisne
Que nunca concluía
No podía borrar de su mente
aquella tarde
En que ardía entre
sus demonios y la mujer
Que sería la más profunda
de sus infinitas caídas
Juan David Porras Santana

ANTES DE DESNUDAR TU CUERPO, DEVORÉ TU ALMA


Verte desnuda es recordar la tierra.
La tierra lisa, limpia de caballos.
La tierra sin un junco, forma pura
cerrada al porvenir: confín de plata.
Federico García Lorca
Mi demora tiene
pata de elefante
Nunca quise de ti
más allá de tu alma
El que apriete
en su puño tu espíritu
Sabrá que para ser en ti
media un acto de fe
Sí, la fe que el destino
puede torcer
con un final traído
de olvidados mundos
Su contenido está
moldeado por mi temor
negarte como Pedro
a los tres cantos del gallo
Porque negándote
tengo siempre la opción
de arrodillarme ante ti
y que sientas tu poder
Lo ejerzas a plenitud,
abierta en el poseído lecho
Amalgamas de pasiones
y de letanías angustiantes
Que in crescendo involucionan
Haciendo de la noche
el vértigo de las bestias
Recuerda que conozco tu alma
De dónde escanció
las gotas de este vino
Que sacrílegamente
corre por nuestros labios
Tanto esperaste
mientras yo contigo
siempre estuve
Acariciaba lo más dormido
que escondías
en lo oscuro de tu vientre
A cada arremetida mía, mil palomas
en bandada
se suicidaban en la fontana
Mientras el crepúsculo era escarlata
con la sangre que de ellas manaba
Perdona amada ,
agotado mis escasos recursos
hice mío tu instinto ,
única forma de alcanzar
esto que hoy tenemos
y nos amortaja
para hacer de mí en ti ,
una incesante llamarada
Juan David Porras Santana

MÍSTICA Y ERÓTICA



Esta luz, este fuego que devora.
Este paisaje gris que me rodea.
Este dolor por una sola idea.
Esta angustia de cielo, mundo y hora.
Federico García Lorca
Para llegar a Dios tus caderas
Limpias de vorágines
y falsas creencias
Para llegar al hombre
la caída de Leonardo
que corona en el ascenso
puro de tus nalgas
Curvas ostentosas
de mamíferos idolatras
Diatriba de la forma
que contiene euforia
Del extravío total
a la certidumbre de una mamba
Tu boca en mi mis pulmones
rojas compresiones
Sor Juana Inés en su celda
masturba querubines
Y se esconde en villancicos
y en los laberintos de Góngora
yo por ti guardaré
tu secreto con escándalos
del averno para callar los demonios
que reales son íncubos
que manan de tu sangre
Machete tente en tu vaina
Que vamos
para la selva a buscar
que la Diosa María Lionza
me de fuerzas para empujarlo
Como mi hembra
sueña encontrarlo
Juan David Porras Santana

ABRUMADORAMENTE EXISTES


        
Dejo caer mi mirada ante la tuya
que es un eclipse total de luna
Melancólicas en las charcas las ranas
en los juncos repta sabia la sierpe
mientras desciframos
por qué tus ojos guardan tanto
Me torné taciturno décadas
antes de tu nacimiento
tal vez de una manera gitana
tu alumbramiento
tuvo que ver con ese acontecimiento
Siento que tu piel es un relicto
de porcelana china
que un viajero dejó para cubrirte
Enigma embulles entre tus cabellos
sortilegio del mascarón de proa
de un naufragio que en el fondo celebra
No necesité
de la antropológica criptografía
Para descifrar tu misterio
Como un oráculo de todos los tiempos
Guardas en tus oscuros ojos
la respuesta a todos los misterios
Juan David Porras Santana

MADRIGAL EN LA FLORESTA


Adrede he demorado el paso
Te sé ajena a mi determinación
Existo en ti como la saudade
Pero hoy como nunca te necesito
Eso lo repito
en mi silencio siempre
Mujer de largo aliento
e incendiarios besos
Madre, amiga hasta de las arañas
Mujer ausente
de los furtivos romances
Enigma y certeza
que late en mi corazón
Si sólo pudiera acceder
a tu lugar sagrado
Ese dónde sola te revisas
y sabes que algo extrañas
Que estuvo allí
y dejó intacto todo lo que ocupó
Menos su presencia
y el abrazo que nace desde adentro
Cómo no anhelar
lo que tus ojos prometen
Cómo obviar
Lo que me mantiene soñando
Cómo evitar saber que siendo amor
No lo derrames en mi cuarteada tierra
Todo entre tú y yo ha sido bendito
Porque en tus ojos
duerme la sangre de Cristo Redentor
y quien abreve en ellos
sentirá que los milagros
no son magia
sino contundentes realidades
Acelero de pronto el paso
Porque te presiento en cada esquina
Porque necesito saber
cómo sabe la floresta
en tus labios expectantes
y enredado en tu morena cabellera
Acelero el paso
Y siento que de espaldas
te voy a abrazar
Y no te asustarás
porque me estás esperando
Juan David Porras Santana