10 jun 2014

PERSISTENCIA




Y el verbo se hizo sustantivo
La acción antecedió al pensamiento
Luego se hizo prejuicio y adjetivo

Cuelgan inmensas barbas antediluvianas
desde árboles milenarios , testigos mudos
de tú  primer yo y mi primer yo
no debieron parecerse  a nosotros
libres de culpas y ajenos
al peso de las civilizaciones
Aun así, hay un largo trecho
entre el ser y el yo
Y hoy, un abismo infranqueable
entre el yo y el ser

¿Realmente lo creamos para defendernos?
O Dios se confunde con el vocablo Ío
Alguien tenía que ser responsable de la consciencia
Alguien debía asumir el salto cuántico
y su posterior degradación
Un chivo expiatorio  nos exigía la historia
Quien mejor que un SER superior, metafísicamente
alejado de nuestra comprensión y alcance
A nuestra imagen y semejanza era yo, Ío, Dios
Que habilidad,
nuestra primera gran estrategia global
el verdadero pecado original
replicado por Judíos , Cristianos y Musulmanes
según la exigencias de las circunstancia y el poder

Pobre Cromañón, inocente
es barrido de la faz de la tierra
por el astuto YO del mundo
El Homo Sapiems y su Dios en ciernes
Las glaciaciones limpiaron de pecado al planeta
Y el hombre reinó,
El devenir pura y elemental consecuencia
Se tenía las tres  divinas personas:
YO, política y religión

Juan David Porras Santana







9 jun 2014

LA TIERRA PROMETIDA



  "Si nos volvemos hacia una realidad más grande,
es una mujer quien nos tendrá que enseñar el camino.
La hegemonía del macho ha llegado a su fin.
Ha perdido contacto con la tierra".
Henry Miller.

Soy mi verdugo y tú, mujer
la vida después de la muerte
Lo sé hace tanto tiempo
Que mi alma es un muro de hiedra
Tengo musgo y limo en mi lápida que reza:
“Reinó en su imaginación,
resucitará cuando ame a una mujer”

Es tu tiempo, sí, el que te arrebatamos
Vuelve a ti crecido y con la comprensión
que sólo el habernos sufrido posibilita

Un diluvio que todo arrasará se aproxima
No hay Arca de Noé para escapar 
Es necesario un nuevo orden
Que partiendo de la mujer
Nos humanice hasta que nuestros pies
sean raíces que penetren a la madre tierra

Nos daremos cuenta
de lo etéreo que fuimos
De la inconsistencias
y lo absurdo de nuestras acciones
Que las mujeres justificaban
haciéndonos niños
Cuando la verdad
es que habíamos perdido el camino
Nos creíamos audaces por ellas
y cuanto miedo escondido
¡Dios creamos el erotismo!
Y lo convertimos en pornografía!
Son tan humanas que nos hacían creer
que eran mujeres harto complacidas
cuando no pasamos de narcisos masturbados

La política, nuestra hacha de guerra
que como un boomerang nos decapitó
Posiblemente nunca sabremos
quién subvirtió el orden original
Sospecho que la mujer quiso jugar
Y nos endiosó
Les ruego en esta oportunidad
Que como nos traen al mundo
Recuérdennos siempre que en lo humano
Está la gran y única verdad de la existencia

Juan David Porras Santana 


  

7 jun 2014

HACER EL AMOR




Como si de ingeniería se tratase
Un buen día fue sustituido Miguel Ángel
Se impuso la practicidad romana a la belleza
Se olvidaron de los griegos, se borró el Kama Sutra

Se quiso diferenciar a una meretriz
de las Mil y una Noche,
de una dama  exquisita y culta
a una mujer enamorada
que a diferencia de la primera
no fornicaban, sino hacían el amor

Nunca existió, ni existirá mayor sofisma
El amor no se hace, es un protofenómeno
La mayor manifestación del anti universo
Y la única razón para la existencia de Dios

Si, sin ambages, esos a veces brutales y genitales
Otro vaporoso, lírico con levedad de espora
Sí, el iconoclasta de Marco Antonio o Cleopatra
o el surrealista  de Chopin y George Sand
El portentoso y agónico de Atila, el azote de Dios
quien murió literalmente como una bestia enamorada

Quién no haya disfrutado de la fricción violenta
de los genitales que se complementan en su vorágine
De los besos que muerden
como un perro  rabioso al alma
De la búsqueda de los laberintos sin retorno
en los pliegues más oscuros de la carne
Ese solamente ha hecho el amor
Por eso mi amada
Esta última noche, te ruego poséeme, sáciate,
pero no me hagas el amor

Juan David Porras Santana



 




6 jun 2014

QUIERO SENTIR QUE TE ABRES




Decía que pertenecemos
a la categoría de supervivientes
Que vivir era un estado sólo posible
para los demás seres vivos del planeta
porque ellos SON
nosotros solamente aparentamos ser

Anoche te imploraba
que además de pasión
Te me entregaras
que quería sentir que te dejabas ir
Te fue imposible, así que la pasión se esfumo
cuando me dijiste: poséeme y seré tuya
a cada centímetro de mi carne en la tuya
correspondía un gemido  desgarrador
Simple correspondencia a un estimulo
anoche no fuiste mía , ni tuya , sino del otro
al que ni tú ni yo jamás conoceremos
Mientras más tú menos yo
Mientras más yo menos tú
La lucha territorial de un pez siamés
contra su imagen reflejada en el espejo

Y yo que pensaba que el acto más egoísta
Era el onanismo compulso del gran solitario
Anoche mientras dormías, te vi tal cual
Soñando que eras feliz y me hacías feliz
Porque habíamos alcanzado el orgasmo
Anoche no pude dormir, mientras te acariciaba
Escuchaba el maullido de los gatos
No podía entender porque la consciencia
Nos convirtió de seres en engendros pensantes

Juan David Porras Santana





RAPSODIA ESTIVAL




Demorado en su regazo
Doy  lo mejor  de mi otro yo
El de las aventuras insólitas
El de los dilatados romances
El de los sorprendidos amaneceres
Es la rapsodia estival  legendaria

La opongo al nocturnal de mí ser
Afligido por la vorágine de la selva
Me confieso selva y mar
a un solo tiempo
Densa atmosfera vegetal
traslúcida luz marina
Me parezco tanto
a mi perezoso trópico
Es tan duro de llevar
pero no conozco de las formas nórdicas
Soy el paquidermo endémico
de mis pesadas  memorias

Siempre ella me descubre
en el momento inadecuado
O tal vez me hago inadecuado
para que no llegue el momento
y jugar hasta desvanecernos en lo incierto
Vale, es una forma de estirar el tiempo

Hoy es rapsodia estival, las crestas galopan
El viento sopla peinando los penachos
El sol nos devora, no hay sombra posible
La luz blanca borra el paisaje, nos demora
Ella, ustedes y yo no dejamos de insistir
En que para ser
hay que aparentar lo que no se es
La terrible dicotomía de que para vivir
basta con sobrevivir,
nunca pasaremos de allí

Juan David Porras  Santana


3 jun 2014

LA DAMA FRONTAL





Sin vacilaciones, de manera expresa
La mujer tomó el toro por los pitones
Yo también quiero decidir a mi conveniencia

Como el abra cadabra el mundo se abrió tan real
como el coito contra natura en la amplia llanura

Quiero ser elemental como el erecto bambú
Quiero tener el poder de salir a cazar mi presa
Quiero exigir hasta que la fatiga me colme de placer
Quiero mover tu masa inerte a mi acomodo
Quiero someterte a los abyectos pensamientos
que revolotean sobre mi mente como buitres
Levantarme súbitamente y ducharme de ti
Comenzar de nuevo, una y otra vez hasta aborrecerte

¿Sabes por qué?
Para saber que sientes hombre cavernario
Saber por qué no evolucionaste a mi lado
Por qué te cuesta tanto amar y ser amado
Saborear el sumo placer de la conquista
Pero sobre todo entender
por qué eso es suficiente para ti
Quiero sortear el vano que nos separa desde siempre
Mi amado, porque si espero por ti
No dejaremos de ser una promesa incumplida al infinito

Juan David Porras Santana

2 jun 2014

LA DERIVA







Yesca para encender la primera hoguera
Estás tan húmeda como las charcas
Aroma de la selva y de la extenuación
Reposas sobre tu propia concupiscencia
Rebrotan las hierbas que antaño se extinguieron
Cuanto placer sentirte elemental, a la deriva
Al fondo el naufragio de tu ajena vida
Ahora afloran atolones en aguas multicolores
que se muestran en tu recobrada sonrisa

Te acomodas entre las caracolas, los guijarros
Que tu piel desordena como si fueses arena
Mientras ávida esperas el beso de la ola
y la caricia de viento, espuma y sal marina
Abierta con las entrañas hacia el nordeste
Sientes como te penetran los Alisios
Eres una guarura  eco de la mar distante

Mientras que anhelante la arremetida
te retuerce como la rama por la mar traída
Mar y mujer que deliciosa conjetura
La mar en ti eclosiona y la confundes
con las palpitaciones que te hienden
como puñales bermejos en tu suave luna

La mar te ha llevado adentro
Ya no divisas la costa
Ya no sientes al hombre
Estás derivando mujer , mujer
bajo la bóveda celeste y la mar fluorescente

Juan David Porras Santana