5 feb 2014

ME GUSTAS TANTO CUANDO ERES AZAR




El mar es un azar
Qué tentación echar
una botella al mar......

Mario Benedetti
                                                                                                           

 La predestinación es una falacia

El azar una certeza

Cuando beso tus pies

Estoy jugándome la noche

Serán erógenos tus dedos

y tu arco una ola que revienta

Indescifrable voy buscando a tientas

lo que con tanto celo reservas



Los impúdicos vellos de tus piernas

son al tacto imantadas señales

Aprieto y siento como tu piel

se expande y exige a mi boca

Que te recorre con el aliento

 tan denso y espeso que te arropa

Me pides entonces que nuestros labio

hagan un largo silencio en nuestra memoria





Te abandonas, hace fiebre, sudamos

 y en las paredes se condensa

Empapados me doy cuenta

que un suculento caldo hierve entre tus piernas

Breves sorbos como si me fuera a quemar,

para cuando me doy cuenta la he devorado toda



Se cruzan nuestras miradas parecen transmutadas

Hay tanta lascivia en ellas que no podemos detenernos

Presa de una fijación siento como ceden tus pliegues

Y avanzo en una costa que te pertenece, no hay faros

Solo tu pericia nos conduce al delta de las delicias


                    Juan David Porras Santana




4 feb 2014

POR LA ESPESURA DE LA SELVA VOY POR TI



Tigre, tigre, que te enciendes en luz,
Por los bosques de la noche
¿Qué mano inmortal, qué ojo
Osó idear tu terrible simetría?......

           William Blake



Sigiloso y certero por ti voy mi amada
Tú lo presientes, y como un antílope levantas la mirada
Es tarde, insaciable sobre tu cuerpo te desgarran mis fauces
Mueres pero mientras me dejas un cierto placer te invade

Así será nuestro encuentro no habrá previos ni miradas
Ha sido tan larga la espera que devorarte será mi cumplido
Quiero que sientas lo mismo que yo, vértigo y consunción

Lo verde abunda y aun te asombra como una esmeralda
La humedad en la atmósfera te hace lúbrica y decadente
No te importa estás sola en la selva incitando tu muerte
Entre las afrodisiacas orquídeas, te confundes en sus fragancias

Soy la luz que asalta la pose de candor de tu cuerpo agitado
Entre la hojarasca somos una orgia de gemidos y colmillos
La única verdad que nos mantiene vivos, la búsqueda perpetua

Juan David Porras Santana  


 

3 feb 2014

TE IMAGINO DESDE MI OLFATO



Dicen que pretendo o miento
En cuanto escribo. No hay tal cosa.
Simplemente
Siento imaginando.
No uso las cuerdas del corazón……..
          Fernando Pessoa 


Soy una nariz que me revela el mundo real
Con ella he configurado una imaginación
Que va desde la química del cuerpo
Hasta las esporas que en el aire me enamoran

Asombrosamente, allá en el México de todos los olores
Estando aquí en la Venezuela de todos los colores
Mi paleta me dice que si te deseo  huele a chile habanero

Tus besos son sabores de un mundo ignoto
Que cuando estoy, los registro en una escala
Que solo tu boca es capaz de ofrendar
Me engañas con lo dulce para darme tus íntimas secreciones

Cuándo me preguntas:

cómo sabes qué soy apasionada, si estás allá
Me estalla en la boca la nuez del cacao, se monda  la guayaba
Y sin estar al lado tuyo,tu perfume de canela inunda mi alcoba 


Juan David Porras Santana

2 feb 2014

DECLARACIÓN JURADA DE QUIÉN SOY.





   A Los 58 años empiezo a saber algo sobre mí.

 Si Descartes dijo “Pienso luego existo”, yo me descubrí: siento luego existo. Soy sensible y por lo tanto penetrante y vulnerable.

Fui dotado de una inteligencia normal pero de una hiperconciencia atroz, se lo debo a la genética soy maníaco depresivo estructural. Es jodido pero tiene sus ventajas, por ejemplo me alejo y me acerco como los gatos con cautela, pero termino siendo noble como los perros. ¡Dios mío pero esto es un minotauro!. No, soy una maravilla de hombre lo que me hace falta es ropa y cuido(o sea, que llegues tú). Soy feo, pero por eso un tremendo amante.

 Por aquello de la bipolaridad, pase de estar en la música - soy guitarrista clásico- a la geografía, soy geógrafo y hace 30 años me dedico a la actividad empresarial, por eso soy  el presidente de la Organización Jurisprudencia del Trabajo, nombre que no tiene nada que ver con lo oficial y muy pomposo  para su tamaño real.

 Amo el mar, aunque como me ocurrió  con la guitarra me distancié de él. Navegaba por el caribe, en el velero "la Pata”, se imaginaran de donde el nombre, era un Dufour de 35 pies y alojaba a 10 tripulantes.

 Luego tuve mi primera embarcación la llamé ITAJARA, era ancha y robusta como las mujeres  que pintaba Goya. Antes de que arreciara la bipolaridad bauticé al “ESPIRITU SANTO”,  con el que solía hacer viajes en solitario, daba mucha risa cuando navegaba a la Margarita y los pescadores llegando a la marina del Concorde se persignaban. Esta embarcación era leve y rápida.

 Viví con apá y amá hasta los 35 años, soy un consentido de Dora Pacheco, una Cartagenera  que me orientó desde los 13 años y lo sigue haciendo, con la misma devoción y amor con el que yo le correspondo.

 A los 36 años cumplí un sueño, me fui a vivir al litoral central, específicamente a Caraballeda. Un sitio fascinante: Mar y Montaña, tenía al Espíritu Santo y muchas novias, sencillas y sensuales .

 La bipolaridad, no me perdonó tanta felicidad y me puso a prueba, apareció en mi vida Bella, todo lo contrario a mí pero por eso tremendamente fenomenal, mientras vivimos la pasión, nos complementábamos.
 Cometimos matrimonio , grave error , ni ella ni yo estábamos hechos para semejante aventura , demasiados egocéntricos – cada uno a su manera.-somos un par de solos-. Pero mentira podrida, a nadie le gusta estar solo, estábamos enviciados de egoísmo que es otra cosa
.
 Soy Libra y creo que Gallo o cabra no estoy seguro, de repente ninguno de los dos. Como te darás cuenta no soy aficionado a lo exotérico, me quedo con el mundo real. Como decía Lorca: es más poético la explicación científica de la formación de las cavernas: las esculpió pacientemente una gota de agua y no pensar que   por su magnitud son obras de Dioses. Y por eso ante ustedes me confieso una gota de agua persistente .

                                                 Juan David Porras Santana

OMNIA MECUM PORTO









                                                                       A las maravillosas mujeres que creen en los poetas

                                                                                            



 Amenazados por el ejército de Ciro, los ciudadanos de la región en que habitaba el sabio Bias, huían despavoridos cargados con todas sus riquezas.  Increpado por la multitud, que le preguntaba por qué caminaba tranquilo, portando tan solo la túnica que lo cubría, Bias les respondió:   OMNIA MECUM PORTO: todo lo que tengo lo llevo conmigo.

 Esta divisa hasta no hace mucho tiempo, me había servido para tantas cosas: desde presentaciones en foros, donde no funcionó   el proyector de video, y tuve que exponer sin el apoyo audiovisual, hasta cuando viajaba solo y mi mejor compañía era yo mismo.

 Hoy mi soledad es  aparente, ya no se estar conmigo mismo; mi dialéctica interior es cada vez más pobre y temerosa, dependo más de lo que estoy dispuesto a reconocer del alter ego, por eso me convertí en Frankenstein: El mendigo agresivo del amor

 Mis formas de agresividad, distintas a las del humano personaje de Mary Shelley, son tan sutiles que me deberían llamar el canciller de  San Valentín o el Cristo de la Bastille: quiero al prójimo como me quiero a mi mismo, tanto que  los quiero a mi imagen y semejanza.

  A diferencia de éste Frankenstein -yo-,  el otro que es  rechazado de manera real y no imaginaria- ambas con el mismo efecto-, una y otra vez, respondía con asesinatos, furia e ira, y con la valentía que manifiesta al final de sus días,  cuando le confiesa al capitán del barco que lo persiguió hasta la muerte de su creador: "No tema usted, no cometeré más crímenes. Mi tarea ha terminado. Ni su vida ni la de ningún otro ser humano son necesarias ya para que se cumpla lo que debe cumplirse. Bastará con una sola existencia: la mía. Y no tardaré en efectuar esta inmolación. Dejaré su navío, tomaré el trineo que me ha conducido hasta aquí y me dirigiré al más alejado y septentrional lugar del hemisferio; allí recogeré todo cuanto pueda arder para construir una pira en la que pueda consumirse mi mísero cuerpo." 

 Mis crímenes son más atroces porque no arrebatan lo que no me pertenece, sino lo que me ha sido dado como mi única pertenencia: mi vida; la cual menosprecio, la vendo como una ramera de Sodoma y Gomorra, ¡qué digo!,  que ofensa para esas mujeres, ni siquiera lo hago por goce, sino a cambio de aceptación, y a diferencia del genuino “monstruo”, tomo conciencia de mis crímenes, pero no para arder en una pira, simplemente para jugar  al abismo infinito.

¿Encontrarás en estas palabras una respuesta a la inquietud que te acompaña cuando vas a dormir?.
 Si mi amada, soy un perseguidor de mi sombra y un cultor de mis fantasmas. A mi lado te sentirías, como definió -creo que fue Liszt -al adagio de la sonata Claro de Luna de Beethoven: una rosa entre dos abismos.

                                                                                               
                                                                                                  Juan David Porras Santana
 






                                                                                         

A LAS PANTORILLAS DE UNA DAMA FINA


                      

 El sol le quemó las pantorrillas a esta dama tan fina
       Ella no pudo esconderse porque con él dormía
       Trataron de despertarla pero soñaba con su nueva vida
       Libre, tan libre que la elemental  arena la complacía
     
 Iridiscente la mar le hacía compañía
      Ella le confesaba  que no sabía si podría
      La mar le susurró tú eres como yo: persistente sin agonía

   
 El sol se ocultó tras su piel encendida
     En su mente latía el corazón de una nueva vida
     Inquieta, hurgó en los recuerdos de lo que no sería
     Para eso se había hecho el harakiri y sufrió la despedida

 
   El viento del norte incendió el frágil velamen del destino
     Para hacerla dueña de su portentosa vida
     Y sólo le queda de aquel día,
     un leve ardor en sus hermosas pantorrillas.


                                                              Juan David Porras Santana